Apuntes y comentarios de Historia de España para 2 Curso de Bachillerato escritos por la profesora Ana Galván Romarate-Zabala. Si los utilizas, cita las fuentes.
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lunes, 1 de diciembre de 2014

"UN PARTIDO DE PROFESORES" POR FELIX DE AZÚA

Reproduzco por su interés el artículo que publicó ayer el escritor Felix de Azúa en el diario El País. 

Os recomiendo su lectura y análisis, que no dejará indiferente a nadie, para bien o para mal...


Un partido de profesores, de Félix de Azúa en El País

TRIBUNA
¿Ha dicho algo Podemos de los planes de estudio y de la Universidad?
Me ha llamado mucho la atención el eco que ha tenido la beca del profesor Errejón. En efecto, un amigo y conmilitón suyo le consiguió una beca sustanciosa (las hay regulares y las hay king size,ésta es de las buenas) tras convocar la ayuda de manera que sólo Errejón podía presentarse y presentóse y ganóla. Entre las bases y condiciones para acceder a la beca sólo faltaba añadir “que gaste gafas de pasta y cuyo apellido empiece con E”.
Pero ¿cuál ha sido el escándalo? Aquellos que conozcan la Universidad española desde dentro (yo he dado clases allí 30 años) saben que este procedimiento no es una excepción, sino la regla, la base misma de su funcionamiento. ¿Cómo creen que se elige a los titulares, al jefe de departamento, a los becarios, al decano, al rector? ¿No han oído hablar de la endogamia universitaria, de las mafias departamentales, de las cátedras hereditarias? En algunas ocasiones estas corruptelas se usan para mantener la coherencia ideológica o teórica de un departamento, lo que es hasta cierto punto comprensible, pero la mayor parte de las veces es simplemente el modo de mantener una clientela vitalicia.
Dicho sin farisaísmos, la Universidad está tan corrompida como las finanzas, los partidos o los sindicatos: es una de las instituciones más corruptas del conjunto institucional español. Por esta razón la enseñanza española es la que recoge la más baja calificación en todo el conjunto europeo, un suspenso que se sucede año tras año con gran regocijo de los partidos políticos.
De hecho, puede decirse que no hay auténtica competencia en la adjudicación de las plazas, en los tribunales de oposición, en los de tesis doctorales, y lo que es más grave aún, la nuestra es una Universidad mineralizada, fosilizada, sin traslados, sin musculatura. Los profesores están atados a su plaza geográfica de por vida. Si a pesar de todo muchos de ellos realizan una labor admirable es gracias a una vocación férrea.
Ahora bien, ¿han oído a Iglesias, a Errejón, o a los dirigentes de Podemos en la sombra presentar un programa de limpieza del mundo universitario español? No lo verán. Están allí acomodados como Blesa y sus chicos en Caja Madrid. La Universidad es su finca y nadie se atreverá nunca a limpiar esos establos. Los jefes de Podemos pueden lanzar a la calle 100.000 individuos en media hora y colapsar una ciudad. ¿Van a decir algo sobre los funestos sindicatos estudiantiles? ¡Cómo van a hacerlo si ellos los controlan! También son ellos quienes deciden quién entra y quién no en su residencia. Cuando revientan actos no lo hacen por ideología (de la que carecen, aparte de un sumario castrismo-leninismo), sino para mostrar quién es el amo de ese mayorazgo. En los reportajes de aquella violenta irrupción en la conferencia de Rosa Díez se puede ver a los jefes y matones del actual Podemos intercambiando órdenes como si fueran los falangistas de la Complutense de los años treinta.
Es un comportamiento análogo al de Mas y los separatistas, los cuales no se enfrentan al Estado para conseguir la independencia de Cataluña, que saben les arruinaría, sino para dejar claro quién manda en la finca. De modo que no se trata de ganar, sino de humillar al Estado. ¿Tribunales Supremos a mí? ¡Anda ya, españolito alpargatero! ¡Aquí mando yo, o sea, el Pueblo Catalán Carolingio! El comportamiento de los caudillos totalitarios es siempre el mismo, no queda nada por inventar.
A mí no me escandaliza que Errejón se haya mercado un beneficio estupendo, sobre todo él, que no lo necesita porque es de familia acomodada. Lo que me llama la atención es que esta gente que conoce sobradamente la corrupción universitaria de la que se alimenta aún no haya dicho nada relevante sobre la futura enseñanza en España cuando ellos manden, como no sean cuatro vaguedades idealistas del tipo “la Universidad ha de estar al servicio de los pobres”, ya conocen la música. Pero, ¿van a mantener el sistema tal y como está, con sus tribunales amañados y sus convocatorias a medida? ¿Qué haréis con las castas universitarias, camaradas? ¿Y con el feudalismo de las universidades primitivas, donde para ganar una cátedra de Física Cuántica lo importante es haber nacido en Vic? ¿Mantendréis el sistema de rectores como títeres decorativos? ¿Y los planes de estudio deformados departamento a departamento según el interés de la plantilla?
Podemos es un partido de profesores universitarios, o lo que es igual, una quimera. Un profesor universitario es un funcionario aún más irresponsable si cabe. La libertad de cátedra le permite explicar al alumnado la vida de Lola Flores o las teorías de Kripke con igual protección estatal y sueldo. Puede fantasear hasta el delirio, por ejemplo reconstruyendo la Unión Soviética en clase, sin que nadie pueda decirle que eso no entra en el programa de Filosofía de la Ciencia. No obedece al menor control, excepto el de sus jefes de departamento (y tampoco mucho), lo que provoca unas relaciones serviles hasta la caricatura que en los estratos inferiores es de pura esclavitud. Un partido de profesores universitarios reproduce el mundo virtual de las aulas, con todos sus delirios y su onirismo, a escala estatal.
Si ya la Universidad española (sector Humanidades) es como un cetáceo muerto, imagínense un país construido con los mismos mimbres. Un cementerio de elefantes. Y ratones.
Félix de Azúa es escritor.

domingo, 21 de septiembre de 2014

A PROPÓSITO DEL REFERÉNDUM DE ESCOCIA


Esclarecedor artículo del periodista catalán Arcadi Espada sobre el referéndum de Escocia, ayer sábado 20 de septiembre en el periódico El Mundo (las negritas son mías):

EL CORREO CATALÁN

La democracia frívola

Querido J:
Ya tuvieron su estúpido referéndum autorizado por el peor primer ministro de la Historia de Gran Bretaña, y por uno de los grandes peligros europeos. Ya tuvieron el referéndum que reclamaban los votantes del SNP (Scottish National Party), un 45 por ciento en 2011, y al que el jueves respondió simétricamente un 45 por ciento de síes. Primera constatación: alguien se embarca en el agónico proceso de un referéndum sobre la continuidad de un Estado cuando ni siquiera lo reclama la mayoría de los ciudadanos. La democracia frívola.
Ahora imagina conmigo, incluso, que los resultados hubieran sido a la inversa. ¿Basta un 55 por ciento de los votos de un censo para destruir un Estado? ¿Es un porcentaje razonable? No. Es la democracia frívola.
Y lo es, naturalmente, porque a ese 55 por ciento habría que añadir los millones de británicos que están en contra de la destrucción de su Estado. Nadie se ha ocupado de ellos. Al menos en el eco español del referéndum. El hecho de que Escocia celebrase su referéndum se justificaba campanudamente porque hace 300 años fue un país independiente. El virus historicista en la mesa de todos los días. Es decir, el hecho de que hace 300 años unos escoceses, que eran muchos menos que los de hoy, vivieran en la independencia política tiene mucho más peso y resulta políticamente más decisivo que el hecho de que en los últimos 300 años Escocia haya sido el resultado de la acción conjunta del Reino Unido. Por lo visto, esos tres siglos de acción mancomunada, moral, política, económica y sentimentalmente, da menos derechos políticos que el remoto precedente de una independencia ejercida, por cierto, en unas condiciones democráticas radicalmente distintas a las contemporáneas. Resolviendo: un ciudadano inglés de nuestro tiempo que haya contribuido a la construcción de Escocia tiene menos derechos que un cadáver escocés de trescientos años y un día que, eso sí, fue independiente. La democracia frívola.
La obtención de cualquiera de las nuevas competencias que dicen que va a obtener el autogobierno escocés nada tiene que ver con el referéndum. Podrían haber sido obtenidas sin él. Es más: va a ser difícil discutirle a un primer ministro inglés su legitimidad para negarse a conceder nuevas competencias. ¡Al fin y al cabo se estaría negando en nombre de una amplia mayoría de votos negativos! ¿O es que alguien con estudios será capaz de sostener, como ya han empezado a hacerlo nuestros inverosímiles e irruborizables federalistas, que en Escocia ha triunfado la tercera vía? Solo la democracia frívola.
En nuestro tiempo interconectado, de soberanías múltiples, un referéndum de autodeterminación, cualquiera, es una estafa a los ciudadanos. Gentes cargadas de la mejor voluntad, y víctimas, claro está, de la insolencia política de Artur Mas, han alabado la pregunta escocesa por concreta, firme, transparente. Pero es un espejismo. ¿Quiere usted que Escocia sea un Estado independiente? es una pregunta ininteligible. Nadie sabe lo que eso significa. Nadie puede contestar con conocimiento de causa. ¿Cómo puede contestarse esta pregunta sin saber si Escocia tendrá libra o euro, si estará en Europa o no, y si hasta tendrá su reina? Una pregunta que abre un proceso de tal magnitud indecisa no puede contener al tiempo un cierre categórico que imponga la destrucción de un Estado. Un referéndum no puede hacer preguntas incontestables. Solo en la democracia frívola.
La razón se ha impuesto en Escocia, y con mayor ventaja de lo esperado. Aún así, un 45 por ciento, un millón seiscientos diecisiete mil novecientos ochenta y nueve votantes han dado apoyo a la propuesta de la independencia. No es una cifra menor. Y no lo es si se considera que han dado su apoyo a una fábula maligna. Ni la libertad ni el bienestar ni siquiera lo que llaman la identidad de los escoceses estaban amenazadas lo más mínimo. Las amenazas han comenzado, precisamente, al conocerse los planes secesionistas y su habitual propuesta amagada de sacrificar la vida de una o dos generaciones para lograr escribir el final de la fábula. Pero el referéndum, por el solo hecho de hacerse, ha dado crédito veraz a la fábula; respetabilidad, posibilidad política. El referéndum ha fijado en el imaginario escocés una idea maligna. Como lo hizo en el Quebec hace unos años y por dos ridículas veces. La democracia frívola.
La democracia no puede atender a las xenofobias. La democracia es la celebración, y hasta la euforización del otro. La xenofobia es su negación. La democracia frívola es la que celebraría un referéndum sobre la pena de muerte después de una oleada de crímenes pederastas. La democracia frívola es la que acepta que después de las frenéticas orgías sentimentales, mientras todos los ciudadanos televisivos aún rezuman himnos, banderas y bravehearts, coloca una urna y les pregunta si no quieren un futuro basado en los buenos viejos tiempos. Un maravilloso gobierno de la melancolía.
La democracia frívola es la que acepta que en política exista lo inefable. Esos sentimientos previos e indiferentes a toda legalidad.
La política es un asunto inmenso. La clave de la vida social. En algún momento del siglo XX se ideó la utopía de su desaparición. La política como una transparencia, como un oxígeno del que no cupiera preocuparse. Técnicos dirigiendo el mecanismo. Una reconversión gigantesca. Pero se trataba, y se trata, de una utopía descerebrada. Cada día al levantarse los hombres descubren algo nuevo sobre sí y sobre su medio. Más tarde o más temprano habrá que legislar sobre ello y para hacerlo se abrirán debates intensos y nobles. El referéndum de Escocia es, por el contrario, la negación de la política como legislación de lo real. El último ejemplo de la política como invención y como artefacto y no como el iluminador paciente y humilde de los conflictos humanos. El referéndum escocés es un ejemplo de frivolidad insoportable cuando se piensa en Palestina, en Siria, en la isla de Cuba. Una bobada pequeño burguesa de esas que una vez en el siglo traen consecuencias funestas. Dijo Gordon Brown, el único que merece respeto en todo esto: «El país que había sido un modelo para el mundo se ha hecho más pequeño, y no más grande, a los ojos del mundo.»
La democracia frívola es que dimita Salmond y ahí quede Cameron, el estólido.
Sigue con salud,
A.

miércoles, 20 de junio de 2012

LA ACTUAL SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA (JUNIO 2012)

Fuente del gráfico: Web de Barcepundit. Los datos explicados aquí
Saludos,
Ayer leí un interesante post del economista Parmenio en el blog de Santiago González. Por su interés, lo reproduzco a continuación. Las negritas son mías. Estoy de acuerdo en la valoración que realiza menos en lo de vender cuadros del Prado, hasta ahí podíamos llegar...

La situación económica de España no es mala. Es dramática. Uno de cada cuatro españoles que quiere trabajar no lo consigue. El Estado gasta un 25% más de lo que recauda y ese exceso, que suma 100.000 millones de euros, supone un 10% de la riqueza que genera el país en un año (PIB). Tanto sector público (Gobierno central, autonomías y ayuntamientos) como sector privado (empresas y personas) están mucho más endeudados de lo que pueden soportar. La economía, por todo lo anterior, está parada y no crece. Y llevamos así cuatro años.
El motivo del paro, del déficit que se cubre con deuda nueva que hace subir el precio al que nos prestan dinero (intereses, prima de riesgo), que hace desaparecer la financiación para la economía productiva, que hace que las empresas cierren y aumente el paro y baje la recaudación porque ni hay beneficios ni sueldos que gravar, el motivo del inicio de todo este círculo vicioso es que hemos dejado de crecer a buen ritmo y nos hemos parado. ¿Y por qué nos ha pasado esto? Porque vivíamos en un esquema inviable en términos económicos. Un nivel de gasto público inviable. Una banca semipública inviable por la baja calidad de su activo que estaba incubando un gran problema, un agujero de valor. Un esquema de relaciones laborales inviables en precio, papeleo e irresolubilidad del vínculo contractual. Un mercado nacional fraccionándose en línea con el desarrollo del Estado Español post. C78…Y podría seguir.
No se me ocurre una enfermedad que sirva de ejemplo. La situación de España se asemeja más a la de un alpinista que pasito a pasito ha instalado su tienda a 8.000 metros y empieza a encontrarse mal, peor de lo que debería. Estar ahí no es una enfermedad, lo único que pasa es que ahí no se puede vivir y si se queda mucho tiempo (cinco o seis días) morirá con certeza. El mal de altura (MAM) tiene tratamiento y en muchos casos surte efecto pero, lo más importante, es bajar al alpinista al campamento base para poder tratarlo a menor altura, donde el mal remite. No se puede vivir a 8.000 metros del mismo modo en que una economía nacional no es viable con un paro del 25%, tres años de 10% de déficit sobre PIB, deuda pública disparada e intereses elevados. Nuestro alpinista morirá de edema pulmonar (paro) o edema cerebral (déficit) o de congelación (recesión), pero eso le ocurrirá por ir a un sitio donde la vida es imposible y no irse cuando aparecieron los primeros síntomas del Mal de Altura. Porque ambas cosas han tenido lugar, alguien ha llevado a España a la inviabilidad y se han ignorado los síntomas que avisaban de lo que se venía encima.
De la situación actual hay culpables, básicamente el Presidente Zapatero y su PSOE. Pero no son los únicos, las cajas del PP no las quebró Zapatero.

El Pasmo, un hombre que nunca fue capaz de digerir una formación para el gobierno de la cosa pública inexistente, llevó a España a la zona de la muerte e ignoró todos los síntomas que avisaban de lo que se nos venía encima. Su máximo asesor económico, su amigo que le acompañó durante toda la Era Pásmica, el Ministro Sebastián, un buen economista y una mala persona, ya sabía antes de las elecciones de 2004 lo que se estaba formando y así se lo hizo saber a Mariano Guindal de La Vanguardia. El Vicepresidente Solbes, un incompetente sobrevalorado hasta la nausea, tenía encendidas todas las luces de alarma cuando negó la inminencia de la crisis ante Pizarro en 2008. Hubo avisos. Y se ignoraron. Y así hasta que en mayo de 2010, con más de cinco millones de parados, el déficit disparado por segundo año y un gobierno balbuciente, los pesos pesados del poder mundial se tomaron la molestia de llamar a Peter Pan para decirle que Campanilla son los padres y que dejara de arrastrar los pies, de decir melonadas sobre aceleraciones desaceleradas y se preparara para dirigir una nación en crisis.

El Pasmo de León no ha asimilado esa noche. No es capaz de entender que el día que los grandes del mundo marcaron su teléfono fue para llamarle inútil y exigirle que se pusiera las pilas. No lo consiguieron. Siguió dieciocho meses más paralizando la toma de medidas necesarias, mareando la perdiz, cantinfleando. Y llegaron las elecciones. Y ganó un candidato que decía que sabía lo que nos pasaba y sabía como solucionarlo. Y hasta hoy. Sí, se han hecho cosas. Pero ni en la escala ni a la velocidad requeridas. Porque esto es serio. Y volvemos a nuestro alpinista y su rescate.

España es, por tamaño, un país importante en el mundo y por vinculación geográfica y política forma parte de la UE, un embrión de estado federal europeo de cuya moneda común, el euro, también formamos parte, así que cuando quedó clara nuestra situación y nuestra incapacidad para salir solos del problema, se pidió ayuda a nuestros socios.

Rescatar naciones también se parece mucho a rescatar montañeros afectados de mal de altura a 8.000 metros. Lo más importante es que el afectado sea consciente de su situación porque es imposible evacuar a quien no se puede mover o no quiere hacerlo. A 8.000 metros no llegan los helicópteros, el aire es muy leve.
Otro problema de los rescates en la zona de la muerte es que, como su propio nombre indica, si vas allí te puedes morir y eso no le gusta a nadie. Los rescatadores arriesgan su vida en los rescates y además, con el rescate renuncian a sus objetivos individuales, varios años de trabajo preparando y buscando financiación para hacer cima se tiran por la ventana sin saber si la expedición se podrá repetir. Las naciones también renuncian a objetivos propios cuando asignan grandes cantidades de dinero de los impuestos de sus ciudadanos para rescatar a otros países y asumen el riesgo de no recuperar las cantidades aportadas a los rescates. Los gobernantes que ayudan a otros países arriesgan perder el favor de sus conciudadanos que pueden pensar que el dinero de los impuestos de las hormigas no está para ayudar a cigarras.
Eso es un rescate a 8.000 metros, algo caro, arriesgado y donde es necesaria la colaboración del rescatado. Sin garantías de esta, el rescate no se inicia. Y ahí estamos nosotros, cuatro años después de que nuestra situación fuera obvia para todo el mundo menos para nuestro gobierno y con el parlamento ocupado no en diagnosticar nuestro mal sino en jugar a “rescate o tomate”.
Voy a olvidarme del PSOE, los culpables de la situación. El PSOE ya no gobierna España. España está gobernada por don Mariano Rajoy y yo no he visto a don Mariano Rajoy aparecer en televisión en prime time para decir a los españoles que la situación es mucho más grave de lo que él pensaba. Que las mentiras y la incompetencia del gobierno anterior ocultaron la inviabilidad económica de la nación y que, por lo tanto, deja en suspenso las promesas de su campaña electoral y anuncia la excepcionalidad de una situación donde uno de cada cuatro españoles no encuentra trabajo y el Estado gasta cinco euros por cada cuatro que recauda, necesitando acudir a unos mercados financieros que antes o después se cerrarán.
Para la UE y el FMI es relativamente fácil organizar una operación de rescate de 250.000 o 350.000 millones de euros. Nuestros socios nos van a ayudar pero, mucho más importante, es que nos ayudemos nosotros y eso no es posible si no reconocemos lo crítico de nuestra situación y la necesidad de tomar medidas para revertirla. Hay que asumir un recorte radical del gasto público en todos los niveles de la administración. Hay que vender todo lo que no sea absolutamente imprescindible y hay que legislar una nueva relación laboral y un mercado nacional sin trabas regionales ni locales. Somos pobres y tenemos que aprender otra vez a comportarnos como pobres. Desde esa humildad podemos esperar ayuda. Exigir a los demás su dinero para pagar lujos que ellos no tienen no conduce a ninguna parte.
No he escuchado nada ni parecido a lo anterior de la boca del Sr. Rajoy. He visto dos reformas menores del mercado laboral. He leído que se va a vender la caza de la finca de Quintos de Mora y oigo a responsables del gasto público hablar de líneas rojas.
El paro no es más que un stock de un bien perecedero, las horas de trabajo, echándose a perder en un almacén enorme que se llama España. No hace falta un doctorado para saber que una bajada general del precio de ese bien no vendría mal. No vendemos nuestras horas de trabajo porque son caras, están mal presentadas y van asociadas al “lío” que supone hacer algo en España. Lío de una legislación laboral basada en el sagrado vínculo del matrimonio, lío de tener que “untar” políticos para operar, lío de jugar a los idiomas y los minimercados regionales. Lío.
España tiene que vender “cosas” tanto para financiar sus necesidades de gasto (vamos a tener que dar de comer a seis millones de parados) como para quitar presión a los mercados de deuda. Y hay que vender de verdad. No se vende la caza de Quintos de Mora, se vende Quintos de Mora. Y el Hipódromo de la Zarzuela. Y el Pabellón de Goya. Y cuadros del Prado. Y el 70% de los inmuebles de todas las administraciones. Y todas las televisiones y radios públicas. Y las Cajas de Ahorro que tengan algún valor. Todo lo no imprescindible.
Y el gasto público se reduce radicalmente. Se exige a las administraciones presupuestos radicales, se monitoriza el cumplimiento y se interviene cuando las desviaciones así lo indiquen. Si se puede decretar el estado de alarma porque los controladores fastidiaron un puente, seguro que se puede hacer algo para controlar el gasto público de forma efectiva.
Será antipático. Será difícil. Será impopular. Claro. Pero demostraremos a nuestros socios que somos conscientes de nuestros problemas y que merecemos que se tomen las molestias asociadas a nuestro rescate. Y el que no esté dispuesto a hacer lo necesario para salvar su país, por antipático, difícil o impopular que sea, que se eche a un lado.

martes, 12 de junio de 2012

NADAL HACE HISTORIA

Bravo Nadal!!! No sólo eres el mejor deportista español de todos los tiempos, sino que eres un símbolo para España, representa los valores que yo quiero para mi país: cultura del esfuerzo, espíritu de sacrificio, disciplina, juego limpio, búsqueda de la excelencia, respeto, sencillez, humildad... 

miércoles, 2 de mayo de 2012

lunes, 16 de abril de 2012

"HISTORIA DE CÓMO LA CORONA HA ENTRADO EN BARRENA"

Buenos días, 
Reproduzco por su interés el siguiente artículo de Jose Antonio Zarzalejos publicado ayer en el diario El Confidencial:


 El Rey ha hecho que el vaso de muchas paciencias haya rebosado. La opinión pública -y publicada- recibió ayer con perplejidad la noticia de que Don Juan Carlos había sido operado en la Clínica San José de Madrid durante la madrugada del sábado de una fractura múltiple de cadera a consecuencia de una caída en Botsuana (África central) mientras participaba en una cacería de elefantes. Se desvelaba así la razón por la que el Jefe del Estado no había aparecido en público desde el pasado domingo de Resurrección, ni siquiera para visitar a su nieto mayor, Felipe Juan Froilán, primer hijo de la infantaElena, ingresado en la clínica Quirón de la capital tras propinarse accidentalmente un disparo en el pie cuando pasaba en Soria sus vacaciones de Semana Santa con su padre, Jaime de Marichalar. El entorno del Rey había lanzado la especie de que estaba “muy afectado” por el accidente que le evocaba el que protagonizó él mismo y que acabó accidentalmente con la vida de su hermano, el infante Don Alfonso en Estoril en 1956. La realidad era muy otra: el Jefe del Estado -al parecer, invitado- se había trasladado a Botsuana, país al que se desplazó también en 2005, para practicar la caza mayor -de elefantes- ocultando el viaje bajo el eufemismo de su “carácter privado”.
El desplazamiento del Rey al país africano -en el que España no tiene representación diplomática y con un sistema de comunicaciones precario- se producía después de que el 3 de abril viajase a Kuwait para “impulsar las relaciones políticas y económicas con aquel país”, sin que tampoco este desplazamiento constase en su agenda oficial ni se diese noticia previa del mismo. Lo más llamativo es que el Don Juan Carlos viajó al pequeño Estado árabe sin la compañía de un ministro de jornada, como manda no sólo la tradición, sino como también exige el refrendo -a efectos de cualquier tipo de responsabilidad- de los actos y palabras del Jefe del Estado según el artículo 64 de la Constitución.
La agenda del Rey tampoco fue desvelada por su Casa para saber con exactitud cuántos días de la Semana Santa pasó Don Juan Carlos en Palma de Mallorca. Según entornos próximos al monarca, el Rey parece sumamente renuente a dar conocimiento de sus actividades. Así sucedió cuando, a petición suya, se reunió en la sede de Telefónica el pasado 20 de marzo, con dieciséis de los diecisiete miembros del Consejo Empresarial de la Competitividad, que agrupa a los principales dirigentes de las grandes compañías españolas. El almuerzo se conoció por una filtración a El País y El Mundo que publicaron el domingo  25 de marzo en primera página una fotografía del acto a cinco columnas. A lo largo de la mañana de ese día, yante el revuelo causado por la inédita exclusiva, la Casa del Rey -que asumió el error de considerar privado el encuentro pero que negó la autoría de la filtración- distribuyó a través de la agencia EFE las imágenes del monarca y los empresarios pero ya pasadas las 11 horas de la mañana.
Estos comportamientos del monarca se producen, además, después de la exclusión de la Casa del Rey -y por lo tanto, de las actividades del Jefe del Estado- del anteproyecto de Ley de Transparencia que aprobó el Consejo de Ministros el pasado mes de marzo. La vicepresidenta del Gobierno salvó esta omisión refiriéndose a la ambigua naturaleza jurídica de la estructura de apoyo a la Jefatura del Estado, cuyas cuentas, aunque sometidas al control de un interventor del Estado en excedencia, sólo son conocidas en sus partidas generales, sin detalle, y sobre las que el derecho de petición de conocimiento de los ciudadanos no será efectivo. Tanto en los círculos gubernamentales como parlamentarios, se reconocía que el monarca había perdido “una oportunidad de oro” para seguir impulsando el acercamiento de su Casa a los ciudadanos, más aún después de la incorporación a la misma de nuevo director de comunicación -Javier Ayuso- y la determinación con la que el Jefe de la misma -Rafael Spottorno- manejó la descalificación de la conducta (“poco ejemplar”) del yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, imputado por varios delitos -prevaricación y falsedad, entre otros- en el llamado caso Palma Arena. Para librar a la institución de la Corona del desgaste de la presencia del Duque de Palma y de su mujer la Infanta Cristina, ambos han sido apartados del protocolo real, suspendiéndose así las asignaciones que la hija del Rey percibía por la representación que ostentaba en actos y eventos.
De hecho, según fuentes de toda solvencia, “Don Juan Carlos se encuentra abrumado por los problemas familiares” en alusión, no sólo a la delicada tesitura en la que le han dejado los Duques de Palma, sino también por el público y notorio fracaso de su matrimonio con Doña Sofía, de la que vive prácticamente separado. Su estrecha e íntima amistad con Corinna zu Sayn-Wittgenstein hadejado de constituir un rumor para convertirse en una certeza, hasta el punto de que existe ya documentación acreditativa de que acompaña a Don Juan Carlos en viajes al extranjero y asume funciones de representación oficiosas. El apartamiento de la infanta Cristina de los actos oficiales y protocolarios, y la ruptura del matrimonio de los reyes, ha convertido a la familia Borbón Grecia en “desestructurada y mal avenida, con frecuentes enfrentamientos más o menos explícitos”, según fuentes de su entorno.
La Reina, sin embargo, entiende que “su condición personal de madre del heredero de la Corona y esposa del Rey” le compromete a seguir manteniendo las formas y asumir sus obligaciones oficiales, pese a los gestos crispados del monarca hacia ella. Especialmente evidentes cuando el Papa visitó España el pasado mes de agosto o cuando el pasado 15 de marzo su marido le instó abruptamente con un “¡déjame terminar!” en un acto celebrado en la Fundación La Caixa durante el que Don Juan Carlos dijo que “el paro juvenil me quita el sueño”. Doña Sofía se ausenta habitualmente de España para trasladarse a Londres donde “se encuentra a gusto con su hermano Constantino y sus sobrinos”. Ayer, la Reina estaba en Grecia a donde había viajado para celebrar la Pascua ortodoxa y no está previsto su regreso hasta mañana.
Por otra parte, Don Juan Carlos atribuye a su esposa buena parte de la responsabilidad en los “matrimonios poco idóneos” de sus hijos. Doña Elena, divorciada de Jaime de Marichalar, sometido ahora a una investigación policial por posible imprudencia al permitir a su hijo Felipe Juan Froilán manejar una escopeta de caza; Doña Cristina, casada con Iñaki Urdangarin, en un trance penal gravísimo, y el propio Príncipe de Asturias esposado con Doña Letizia Ortiz, divorciada, matrimonio que se le planteó por su hijo como un ultimátum en octubre de 2003: o aceptaba su enlace o renunciaba a la sucesión. Para acreditar ante su padre la firmeza de su decisión, Don Felipe no asistió el 12 de octubre de ese año al desfile militar que celebra, como todos, la fiesta nacional de España. El primero de noviembre de ese año se anunciaba oficialmente el enlace del heredero.
"Es necesario un cambio de rumbo"
Fuentes tanto del Partido Popular como Socialista creen que el Rey “no ha entendido los gestos de adhesión que ha recibido”, primero el 27 de diciembre pasado con motivo de la apertura en el Congreso de la X Legislatura de la democracia y, después, el pasado 19 de marzo en el oratorio de San Felipe Neri de Cádiz con motivo de la conmemoración del bicentenario de la Constitución allí aprobada en 1812. “No le estábamos ofreciendo patente de corso, sino reconociéndole sus méritos en estos años de reinado y transmitiéndole apoyo para el necesario cambio de rumbo que debe emprender la institución” manifiestan estas fuentes, ayer “desoladas” ante lo que consideran “una pésima imagen del Rey y de la Corona”.
Porque lo que se estima gravísimo es que Don Juan Carlos haya estado cazando en Botsuana cuando se ha desatado una grave crisis internacional con Argentina a propósito de Repsol-YPF y se ha incrementado la ofensiva de los mercados contra la deuda soberana española (ha escalado por encima de los 430 puntos básicos). El Ibex 35 registraba la pasada su peor semana del año y se situaba en niveles de hace tres. A mayor abundamiento, el Rey debía estar pendiente de la Cumbre de las Américas que se celebra en Bogotá, ya que la representación de España con los países hispanos le es encomendada de manera especial por la Constitución. Y en los países americanos se juega nuestro país una enormidad de intereses económicos, financieros y empresariales.
El apoyo que ha recibido Don Juan Carlos no ha sido sólo el institucional de las Cámaras. También de otras instancias. Las fuentes citadas aluden a “cómo se mojaron algunos medios de comunicación” en la defensa de la Corona y, “especialmente, el diario El País, con bastante coste editorial”. Efectivamente, el diario de Prisa publicó el pasado 4 de marzo un editorial que arrancaba de la primera página titulado El caso Urdangarin y el futuro de la Monarquía. El texto se apoyaba en las palabras del mensaje del Rey del pasado 24 de diciembre (“necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos”) y sostenía que “sólo la frivolidad, el populismo y el amarillismo periodístico, o la mezcla de los tres, permiten confundir la crítica que merece el comportamiento no ejemplar de Iñaki Urdagarin con un debate sobre el futuro de la monarquía”, añadiendo que España “no necesita de un debate artificial sobre la Jefatura del Estado (…)” porque “el Rey y la Corona han rendido y seguirán prestando servicios impagables a la libertad de nuestros ciudadanos, a la democracia española, a su construcción y desarrollo y a su prestigio e influencia en la escena internacional”. El periódico de referencia de la izquierda española señalaba, no obstante, la necesidad de superar “corsés y rigideces” en la institución, “cuando no el oscurantismo” que atribuía a “quienes adulan” al Rey. El diario, además, se inclinaba, por mejorar la transparencia de la institución y la protección del heredero, competencias que corresponden a las Cortes.
Todo este amparo institucional y mediático ha quedado en entredicho con los últimos comportamientos del Rey que, según fuentes del entorno de la Zarzuela y de los dos principales partidos, "ha de elegir entre las obligaciones y servidumbre de la Jefatura del Estado y una abdicación que le permita disfrutar de una vida diferente”. No se maneja la hipótesis inmediata de la abdicación de Don Juan Carlos, pero sí la necesidad de aprobar lo antes posible la ley orgánica que prevé en el apartado 5º del artículo 57 de la Constitución: “las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán mediante una ley orgánica” y de materializar la reforma de ese mismo artículo para suprimir la prevalencia del varón sobre la mujer en la sucesión.
Además, según insisten estas fuentes, “la irresponsabilidad del Rey con este viaje a Botsuana, no es solamente institucional y política, sino también personal, porque es evidente que su estado físico desaconseja esas aventuras cinegéticas”. Efectivamente, el Rey ha sido sometido en pocos años a ocho intervenciones quirúrgicas, siendo las más serias las de extirpación de parte de un pulmón, una artroscopia de rodilla y reparación del talón de Aquiles. Ahora, la fractura de cadera -que a su edad, 74 años, podría presentar complicaciones- requerirá de una muy larga convalecencia que pondrá a prueba las capacidades bien contrastadas del Príncipe de Asturias que ya ha cubierto precedentes ausencias.
A mayor abundamiento, existe cierto “bochorno” por la falta de sensibilidad del Jefe del Estado al desvelarse que caza elefantes, especie en recesión cuyos colmillos son mercancía de valor en las transacciones negras de marfil, en detrimento de países pobrísimos como Botsuana que están siendo esquilmados. Sin olvidar el “alto coste material de estas cacerías que superan los 25.000 euros por escopeta, más desplazamientos, alojamiento y manutención, todo ello incompatible con un mínimo criterio de austeridad”.
En medios gubernamentales se teme que la tendencia de baja valoración de la Monarquía que se empezó a comprobar, primero entre los jóvenes, desde el inicio de este siglo, y luego generalizada, se agudice con acontecimientos como el de Botsuana. En 2006, los consultados por el CIS sobre la Corona (entre 18 y 24 años), la suspendían con un 4,77 y en 2008 con un 4,93. En el último registro demoscópico del CIS sobre la Jefatura del Estado, que data del pasado mes de octubre, registró, en el conjunto, un inédito suspenso: 4,89. “El asunto concierne al Gobierno también” indican fuentes del entorno de La Zarzuela. Efectivamente: el Rey asumió criterios más disciplinados conGonzález y, especialmente, con Aznar, pero no así con Rodríguez Zapatero. “Rajoy a este respecto, está inédito”. Pero parece claro que si España ya tenía un grave problema con su modelo de Estado -el autonómico-, a partir de ayer -81º aniversario de la proclamación de la II República Española el 14 de abril de 1931-, el país tiene un muy serio problema con la forma de Estado, es decir, con la Monarquía parlamentaria porque la Corona ha entrado en barrena con un más que preocupante diagnóstico político y social.

PINCHANDO AQUÍ EL ARTÍCULO EN EL PERIÓDICO EL CONFIDENCIAL

sábado, 24 de marzo de 2012

PETRÓLEO EN CANARIAS. DEMAGOGIA, MÁS DEMAGOGIA Y EL CUENTO DE LA LECHERA

No hay nada como documentarse. Leo este clarificador artículo de Daniel Lacalle en el diario El Confidencial. Por su interés, lo reproduzco integramente:

Estoy leyendo las estimaciones de muchos economistas para España y son para asustarse. Citigroup cree, en un informe demoledor publicado el pasado miércoles, que el PIB se contraerá un 2,7% en 2012 y un 1,2% en 2013, poniendo al país al borde deldefault (impago). Merrill Lynch también revisaba a la baja sus estimaciones  y espera una caída del 1,5% en 2012, manteniéndose estancado hasta el 2015. Y para añadir, el Ibex se ahoga bajo el peso de su brutal endeudamiento…
Un entorno nada problemático en el que es absolutamente normal que cuando se anuncian posibles inversiones -no subvenciones, inversiones pagadas con caja libre- de hasta 13.000 millones de euros en una comunidad, Canarias, donde “sólo” hay casi un 30% de paro, se lancen a rechazarlas tanto el gobierno autonómico, como las hordas calentólogas y los despistados aburridos. Total, como todo va bien, manifestación. Yo ya les sugiero la pancarta: “Más subvención, más ladrillo, menos petróleo”. Al fin y al cabo, España es un gran productor de petróleo y no importamos más de un millón de barriles al día.
El estallido de la burbuja inmobiliaria en Canarias, que llevó a crecimientos anuales de la construcción del 10%, se ha llevado por delante 5.400 empresas y 50.000 trabajos. No me extraña, con tal éxito, que rechacen inversiones petroleras. Poca manifestación hubo para evitar enladrillar las islas con hoteles a pie de playa y apartamentos chollo-prix, pero tres prospecciones exploratorias a sesenta kilómetros de la costa soliviantan a todo tipo de partidos, cuando en Tarragona, por ejemplo, se explota a menos distancia sin problema.
El gobierno canario nos sorprendía el miércoles con las siguientes declaraciones: “El petróleo es peligroso y contaminante”. Qué sandez, típica de la política del “no en mi jardín” de nuestros políticos, que sin embargo no dicen una palabra sobre las explotaciones en el Mar del Norte, a pocas decenas de kilómetros de la Bahía de Vizcaya. Como los anti-nucleares, que piensan que los 58 reactores nucleares de Francia no cuentan. Esta perla del “peligro y la contaminación” la ha dicho la consejera de empleo de la comunidad del 30% de desempleo, que ha generado un aumento anual de emisiones de CO2 de casi el 10% por actividad constructora desproporcionada y del turismo de “EasyJet, colocón y menú a 20 euros”.
Demagogia
Demagogia es hablar de riesgos terribles de derrame cuando en el mundo hay 650 plataformas perforando anualmente en aguas de todo tipo y solo se han producido dos incidentes anuales en tres años. Estamos hablando de un riesgo menor al 0,3% (grafico inferior).
Demagogia es hablar de riesgos a las playas al perforar a 60km de Fuerteventura y a 50km del área volcánica, mientras en Tarragona y otras áreas se explota con toda seguridad a 45 kilómetros, o menos.
Pero ojo, riesgo de demagogia hay también al dar cifras de producción de hasta 140.000 barriles al día, casi un 10% de nuestras importaciones anuales, cuando aún no se ha probado la comercialidad de estos pozos y todavía no se han hecho descubrimientos económicamente viables en la cuenca.

Los datos
La exploración en aguas canarias se llevará a cabo en concesiones operadas por Repsol en un consorcio junto aWoodside (30%) y la alemana RWE (20%). Repsol posee un 50% y lleva estudiando la zona desde 2002. Las estimaciones de recursos contingentes, no reservas probadas, es de unos 1.000 millones de barriles de petróleo y 495 millones de pies cúbicos de gas.
El principal prospecto se llama Sandía, (todos los bloques tienen nombre de fruta, plátano, etc.) y se encuentra en una lamina de agua de 930 metros, cuyo objetivo principal supondría perforar a 2.000 metros de profundidad, mucho menos que en Brasil, por ejemplo. La roca del objetivo principal son turbiditas del mioceno, nada de rocas volcánicas como dice algún desnortado, y la del objetivo secundario, arenas cretácicas. Evitando tecnicismos, lo que quiere decir es que son tipos de roca bien conocidos por su similitud con áreas similares en Canadá. Se estiman para este proyecto en particular unos recursos recuperables de 330-500 millones de barriles.
El coste en la fase exploratoria sería de unos 350 millones de dólares para tres pozos. De esa cantidad, un 15-20% se invertiría en empleo y creación de servicios en Canarias. Y si se encuentra petróleo comercial, el plan de inversiones adicionalalcanzaría los 12.000 millones de euros, de los cuales un 20% se destinaría a industria local. Eso si se encuentra petróleo, porque si se encuentra gas probablemente no sería comercialmente viable, pero la inversión local por la fase exploratoria se haría igualmente.
Para desarrollar este proyecto, Sandía, se utilizaría una plataforma flotante (FPSO) como las que se utilizan a diario en Brasil, por ejemplo, y se estiman 20 pozos que, de cumplirse objetivos, producirían 100.000/barriles al día.
Si se producen 140.000 barriles al día, el Gobierno canario, con ese déficit “tan bajo” que tiene, recaudaría en regalías, derechos e impuestos unos 3.120 millones, aproximadamente el 30% de su presupuesto. Rechacémoslo. El proyecto crearía unos 5.000 empleos sin problema, sin olvidar el dinero que se gastan los ingenieros que vayan a trabajar allí.
Las plataformas no tienen por qué afectar al turismo, sobre todo a 60 kilómetros de la costa, y la seguridad es máxima con los equipos que la industria utiliza, particularmente los de última generación, que son los que se van a utilizar. Por darles un caso extremo, ya que estamos lidiando con alarmistas, un año y pico después del derrame de BP en Macondo está todo el Golfo al 100% de ocupación.
No olvidemos que Macondo fue un error aislado de una empresa en una plataforma diseñada equivocadamente. Y Obama levantó la prohibición de perforar en poco tiempo en cuanto se comprobó la seguridad en las plataformas. El propio Obama acaba de aprobar el oleoducto de Keystone en pleno año de elecciones… y nosotros aquí, los mejores, “bueno y qué”, rechazando capital. Según los opositores canarios, imagino que piensan que vamos a reducir el déficit pagando en mojo picón.
Desde este momento hasta que se produzca petróleo pasarán unos dos años de burocracia administrativa, que tanto nos gusta, y no se estima que haya resultados del primer pozo hasta 2014. Por eso es imposible hacer un análisis sobre el impacto en valoración bursátil, sea en Repsol o Woodside o RWE, excepto el coste de inversión.
Pero esto no es el cuento de la lechera. Es prematuro asumir 140.000 barriles al día de producción, pero nada desdeñable asegurar inversiones en nuestra economía, que no nos sobran las ofertas. Llevo años diciendo que España solo puede salir adelante si atrae capital y pone en marcha el desarrollo de sus recursos naturales, desde el gas pizarra en Cantabria al posible petróleo en Canarias. 
Son inversiones que se pagan con caja de las empresas involucradas, no subsidios, que no restan PIB, como lo ha hecho la orgia subvencionadora y el estropicio inmobiliario, sino que lo crean; que no hunden la competitividad sino que la mejoran, y que mejoran nuestra balanza comercial. Poder ahorrar un 10% de nuestra factura petrolera merece la pena. Si queremos salir del atolladero, todo capital inversor es necesario. Estas inversiones, poniendo el máximo énfasis en seguridad y medioambiente, también.

miércoles, 14 de marzo de 2012

LA ESPAÑA ETERNA

Genial post hoy del periodista Santiago González en su blog, lo reproduzco integramente por su interés

La España eterna

En lo sustancial, España sigue siendo la de aquel diputado granadino y varias veces ministro Natalio Rivas, a quien, en un mitin electoral en Órgiva, le gritó un paisano: “Don Natalio, colócanos a tós”. Los conseguidores de la España actual no traían puestos de trabajo para sus paisanos, sino aeropuertos, Universidades y palacios de Congresos, en una materialización de una célebre sentencia de Jrushov, que antaño se escribía Kruchev: “Los políticos construyen puentes aunque no haya río”.
Hoy es noticia el aeropuerto de Huesca, inaugurado en 2007, ha registrado once pasajeros en los últimos dos meses, 21 en el último medio año, todos ellos en vuelos particulares. Su último empleo alternativo fue albergar una escuela china de pilotos durante unos meses.
Ésta es una cuestión transversal que atraviesa partidos y autonomías: Ahí está el aeropuerto de Castellón con su coloso al frente, la gigantesca estatua que Fabra, el de las gafas de sol, un sátrapa incruento, ha hecho erigir de su efigie alegórica, como Sadam Husein. Un año después de su patética inauguración, el aeropuerto de Castellón es un espacio privilegiado para que los conejos practiquen patinaje sobre ruedas.
En 2010 se inauguró la obra magna de ese Natalio Rivas de nuestro tiempo que fue José Luis Rodríguez Zapatero: un aeropuerto en su pueblo, que iba a tener un millón de usuarios al año y a él le permitiría ir y venir a los asuntos de la corte cuando dejara la Presidencia. Entre los cuatro aeropuertos de Castilla y León (Burgos, León, Valladolid y Salamanca) alcanzaron la mitad de esa cifra, concretamente el de León, 85.000. Ahí están los de Ciudad Real y Badajoz; el de Logroño, con sus 48 pasajeros en todo el año 2011. El absurdo nuevo aeropuerto de Lavacolla, magna obra del faraón Blanco, construido justo al lado del antiguo. Entre una torre y otra no debe de haber más de 400 metros de distancia.
Económicamente es de una irracionalidad difícilmente superable, aunque tal vez sea un elemento más del proceso de paz que con tanto ahínco se trabajó José Luis: pistas de aterrizaje para la izquierda abertzale.

domingo, 26 de febrero de 2012

NO ERA ESTO

Genial artículo de David Gistau en El Mundo, por su interés lo reproduzco integramente:

[foto de la noticia]
DAVID GISTAU
La penitencia de Urdangarin a la puerta de los juzgados coincide con un momento de gran resentimiento social con coartada ideológica. De ahí la catarsis de la venganza, de la humillación consentida, paralela a la de la Justicia y harto más primaria que ésta. Como a la gente le ha sido concedida una bula general para el cabreo y su evacuación, como un megáfono es ya más representativo que una cámara parlamentaria, y una consigna que encaje en un tuit más eficaz que una reflexión, cualquier bandarra que se aposta en una esquina buscando ángulo para tirar huevos recibe trato de ejemplo moral y abre los informativos. La tragedia que en Palma se ha repetido como farsa es el tomatazo a la carreta hacia la guillotina del Borbón, o de su yerno, ya cazado, o de su hija, casi acorralada, entremeses con los que abrir boca en lo que tarde en ser cobrada la gran pieza.
Porque el griterío de ayer nada tiene que ver con la rendición de cuentas de un hombre por sus presuntos delitos. Antes identifica el oportunismo del odio que encuentra rendijas por las cuales corroer. Es un sans-culotismo soez al que también se han entregado personas de mente más sofisticada, directores de periódico que querían a Urdangarin pisando la puta calle para incrementar su exposición -y su escarnio alegal- y que ya le han motejado de estafador sin esperar sentencia. El único desquite de Urdangarin, con el que además reparó la ridícula carrera de fugitivo ante las cámaras, consistió en bajar del coche voluntariamente y en caminar con una tiesura demacrada que, por un instante, le hizo más digno que su piquete de gritadores. Y esto que digo no contradice el deseo de que pene por sus presuntos delitos, si los cometió, y de que se aclaren los privilegios subterráneos de la Corona, si procede: hablo de lo que sucede fuera del juzgado, de la bilis, de las motivaciones políticas, hasta de la rapiña de los programas del corazón. De la chusma que somos.
Este servidor de ustedes fue educado en una tradición republicana. Aunque al decirlo siempre tenga que agregar, a modo de asterisco a pie de página, la explicación de que no me refiero a una república sectaria y secuestrada por la extrema izquierda, que es como se la entiende aquí: una ideología antes que un régimen vinculado con la democracia liberal. Querría por tanto que en mi primer país rigiera una república presidencialista comparable a la de mi segundo país, Francia. Pero fue ver a quienes la pidieron a las puertas del juzgado de Palma, fue escuchar a esos odiadores con pañuelos palestinos e incapaces de elaborar una frase compleja, y anticipé ya, mientras se tambalea la Corona, lo que dijo Ortega del frentepopulismo: "No era esto, no era esto".