Apuntes y comentarios de Historia de España para 2 Curso de Bachillerato escritos por la profesora Ana Galván Romarate-Zabala. Si los utilizas, cita las fuentes.
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domingo, 22 de abril de 2012

Saludos,
Aquí tenéis el tema de la TRANSICIÓN HACIA LA DEMOCRACIA (con fotos)
Y aquí, el tema sin fotos:

TEMA 3. LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA

1. INTRODUCCIÓN. LA PECULIARIDAD DE LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA

2. EL GOBIERNO DE ARIAS NAVARRO (NOVIEMBRE 1975-JULIO 1976)

3. LOS GOBIERNOS DE ADOLFO SÚAREZ

3.1. El primer gobierno de Adolfo Suárez (julio 1976-junio 1977)
3.2. El segundo gobierno de Adolfo Suárez. El período constituyente (junio 1977-marzo 1979)
3.3. El tercer gobierno de Adolfo Suárez 

4. EL GOBIERNO DE CALVO SOTELO

4.1. El intento del Golpe de Estado del 23 F
4.2. El ingreso en la OTAN
4.3. La debacle de la UCD y el triunfo de Felipe González

5. CONCLUSIÓN

1. INTRODUCCIÓN. LA PECULIARIDAD DE LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA

 -Denominamos Transición democrática a la etapa comprendida entre la muerte de Franco en 1975 y la victoria electoral del PSOE en 1982, si bien cabe puntualizar que no todos los analistas coinciden en estas fechas de inicio y finalización . Se abre así, una nueva etapa en nuestra historia de gran complejidad. En este periodo se instauran las instituciones democráticas tras la férrea dictadura franquista. 

- La Transición española ha de integrarse en un contexto universal que experimentaron varios países europeos con la desaparición de regímenes dictatoriales y su transformación en democracias (Ej. Grecia o Portugal). Por otro lado, se ha convertido en un ejemplo modélico de este tipo de transformación política.  

- El historiador Javier Tusell ha señalado la peculiaridad de la vía española hacia la democracia. En primer lugar, antes de que tuviera lugar la transición política se produjo una profunda transformación que no sólo fue económica sino que también afectó a las pautas de comportamiento cultural y social de los españoles. Un grado de cambio social y cultural como el español no se dio en otros países que emprendieron la transición a la democracia. 
- En España hubo otro factor muy original a tener en cuenta que fue la existencia de la institución monárquica: desde hace mucho tiempo no es habitual en ninguna parte del mundo la restauración de monarquías y menos aún que éstas vengan acompañando al establecimiento de regímenes democráticos.  No hay que olvidar el sucesor de Franco como Jefe de Estado, a título de Rey, Juan Carlos de Borbón, había sido elegido por el propio Dictador. Y hasta noviembre de 1975 el príncipe se había mantenido en un discretísimo segundo plano, siguiendo las pautas marcadas por Franco. En efecto, Juan Carlos de Borbón fue proclamado Rey el 22 de noviembre de 1975, ante las Cortes franquistas. Inició así su reinado sin salirse de los cauces que le marcaba la legalidad franquista. Pero en su discurso se mostró abierto a iniciar la transformación del sistema político español, manifestando su deseo de ser el”rey de todos los españoles”. Aunque empezaba a ser popular, era un desconocido para la mayoría de los españoles. El Rey fue una figura clave en la transición.

-También debemos señalar que lo verdaderamente relevante y singular del proceso español es que en España no hubo ruptura con el pasado inmediato, sino una reforma tan a fondo que cambió la base esencial del sistema político pero sin que ello supusiera traumas sociales graves.  Se realizó desde el mismo interior del régimen. Fue un proceso a medio camino entre reforma y ruptura. En consecuencia, la Transición fue posible gracias al pacto o consenso entre las distintas tendencias políticas en España: las izquierdas, el centro y las derechas. Fue consecuencia, por tanto, del deseo de reconciliación nacional entre gentes ideológicamente muy dispares, desde los  herederos más aperturistas del Franquismo, hasta los comunistas , los socialistas, los nuevos partidos que van surgiendo e incluso amplios sectores de la Iglesia, con el cardenal Tarancón a la cabeza.  Es claro que fue acompañada, estimulada y servida por el propio talante de la sociedad española. La transición fue una tarea colectiva. Los responsables de la transición fueron el Rey Juan Carlos I, los políticos Adolfo Suárez y Torcuato Fernández Miranda y, por supuesto el pueblo español, quien en última instancia, fue el responsable máximo del advenimiento de la democracia. Se dio un paso de gigante de reconciliación nacional.
-Otro factor importante a tener en cuenta fue que en la transición española desempeñó un papel de extremada importancia el recuerdo del pasado. El fantasma de la guerra civil planeaba sobre la situación política: existían grupos muy radicales de extrema izquierda y extrema derecha. El régimen de Franco había sido resultado de una guerra civil y ésta lo había fundamentado a lo largo de toda su existencia. Sin embargo, con el paso del tiempo, la guerra civil dejó de ser la base fundacional del régimen y se convirtió en el paradigma de lo que había que evitar una vez desaparecido Franco por parte de todos los sectores políticos. Así, los dirigentes políticos en muchas ocasiones moderaron sus apetencias de victoria sobre el adversario o procuraron encauzar hacia la convivencia a sus propios adversarios. 

-Expuestas las características generales del período, debemos analizar sus fases y acontecimientos más relevantes, entre los cuales podemos mencionar:

2. EL GOBIERNO DE ARIAS NAVARRO (NOVIEMBRE 1975-JULIO 1976)

-El 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte de Franco, se produjo el juramento del príncipe Juan Carlos como rey de España. Ese día, en su discurso ante las Cortes franquistas, proclamó su deseo de ser el “rey de todos los españoles”. El nuevo monarca contaba con escasísimos apoyos dentro del país . La izquierda acogió al nuevo rey al que apodaron como “Juan Carlos I el Breve” con abierta hostilidad. Criticaban que hubiera sido un Rey impuesto “por la gracia de Franco” . Tampoco el líder socialista, Felipe González –llamado Isidoro en la clandestinidad- creía en los propósitos democratizadores del rey.

-El que fuera Presidente del gobierno a la muerte de Franco, Carlos Arias Navarro, fue confirmado en su cargo. Arias Navarro simbolizaba un “Franquismo sin Franco”. Entre los ministros de este gobierno había representantes del antiguo régimen y otros políticos partidarios del cambio como Fraga, Areilza o Garrigues. El gobierno remitió a las Cortes una serie de proyectos de ley que ampliaron las libertades públicas (regulación de derechos de reunión y manifestación, de asociación política, de reforma de los sindicatos...). Pronto se produjo un enfrentamiento personal entre el presidente del gobierno y el joven monarca, partidario de una democratización plena. Así las cosas, se produjeron unas incendiarias declaraciones del Rey a la revista estadounidense Newsweek publicadas el 25 de abril de 1976 en las que calificaba a Arias Navarro como un “desastre sin paliativos”. En dicho enfrentamiento el rey contó con el apoyo de Torcuato Fernández Miranda (su profesor y consejero, y posteriormente presidente de las Cortes Franquistas y del Consejo del Reino) y figura clave de la Transición, y de Adolfo Suárez. Para entonces, el Rey tenía ya en mente el nombre del sucesor de Arias Navarro: Adolfo Suárez.  Adolfo Suárez era ministro y Secretario general del Movimiento del gobierno de Arias Navarro. 

- Finalmente toda una serie de problemas de orden público, oleadas huelguísticas y atentados terroristas de ETA y GRAPO forzaron, junto con la presión del monarca, la dimisión de Arias Navarro en julio de 1976. Más cesado que dimitido, Arias renunció a su cargo el 1 de julio de 1976. Su sucesor en la Presidencia del Gobierno fue Adolfo Suárez, elegido por el Rey para ocupar este cargo. Tenía tan sólo 43 años. Juan Carlos I intervino muy directamente en la composición del nuevo gobierno, el primero de la monarquía.

-En esta etapa, como ya en los últimos meses del Franquismo, se incrementó de forma considerable la actividad de la oposición así como el grado de politización de la vida pública española. Prueba de ello fue la creación de un organismo como la Coordinación Democrática, popularmente conocida como la Platajunta , que aunaba a las fuerzas políticas y sindicales contrarias al Régimen. La 
oposición de izquierdas incrementó su acción política en las calles en aquellos días para reclamar una ruptura total con el régimen de Franco. Deseban un “gobierno de concentración” que convocara elecciones constituyentes. Los primeros meses de 1976 transcurrieron en medio de oleadas de manifestaciones, protestas y huelgas exigiendo “amnistía y libertad”, el lema más coreado de la época.

3. LOS GOBIERNOS DE ADOLFO SUÁREZ

3.1. El primer gobierno de Adolfo Suárez (julio 1976-junio 1977)

La primera etapa de gobierno de Adolfo Suárez (julio 1976-junio 1977) presentó las siguientes características:
-A pesar de que muchos lo consideraban un joven político sin muchos méritos, procedente del Franquismo y sin apariencia reformista, su gabinete  será determinante para la restauración de la democracia en España. En efecto, El 5 de julio de 1976 Adolfo Suárez juró su cargo como nuevo Presidente del Gobierno. Este nombramiento causó sorpresa general, las críticas a la decisión del Rey fueron casi unánimes. Tanto la clase política como los medios de comunicación consideraban que Suárez carecía de categoría política para emprender las reformas que el país necesitaba. La opinión general era que el Rey había asumido un gran riesgo con este nombramiento. Fue una apuesta personal del Rey hacia Suárez.  Los miembros del nuevo gobierno de Suárez también fueron muy mal recibidos por la opinión pública. Junto a él destacaban las figuras de Torcuato Fernández Miranda, presidente de las Cortes y el Consejo del Reino y Manuel Gutiérrez Mellado , situado al frente del ejército. 
-Suárez consiguió la adhesión de los herederos del Régimen Franquista al proceso de reforma. El paso político más importante del gobierno de Suárez en este sentido fue la presentación en las Cortes para su aprobación de la Ley para la Reforma Política. Su autor principal era Torcuato Fernández-Miranda, gran jurista. El objetivo era transformar España en una democracia. Esta Ley fue el instrumento legal que permitió acabar legalmente con el franquismo. Consistía en pasar “de la ley a la ley a través de la ley». Lo paradójico del caso es que para entrar en vigor esta Ley, debía ser aprobada primero por las Cortes franquistas. Y las Cortes franquistas la aprobaron, produciéndose así el fenómeno llamado «hara-kiri franquista». La votación se produjo el 18 de noviembre de 1976. El camino a la democracia quedaba, así, abierto. Esta ley supuso un paso decisivo en la Transición española. El pueblo español la aprobó en referéndum el 15 de diciembre de 1976. La participación fue muy alta, un 77.4 % del censo electoral y ganó aplastantemente el si (94%). La ultraderecha que había defendido el NO, apenas superaba el 2%. El resultado fue un éxito contundente para el gobierno. 

-Todos los esfuerzos del gobierno estuvieron a punto de naufragar en enero de 1977, el mes más sangriento del proceso de Transición: asesinatos y secuestros llevados a cabo por el grupo terrorista Grapo; matanza de cinco abogados comunistas por parte de un grupo de ultraderecha en la calle Atocha de Madrid... El balance fue de diez muertos, quince heridos y dos altos representantes del Estado secuestrados. Y todo en una semana, que por eso ha sido denominada como la “semana negra” de la Transición. Finalmente, la policía liberó a los secuestrados por el Grapo.

- El telón de fondo de toda la Transición a la democracia fue la crisis económica, provocada, entre otros factores, por el aumento del precio del petróleo que elevó la inflación hasta el 20%.  Existía un peligro evidente de que la crisis provocara un estallido social que acabara con el proyecto de reforma. Por eso, en esta etapa se firmaron los llamados “Pactos de la Moncloa” del 1 de marzo de 1977. Fueron acuerdos llevados a cabo por el gobierno, los empresarios, los partidos políticos  y los sindicatos con el fin de elaborar un programa de estabilización y mejora ante la alarmante situación económica. Enrique Fuentes Quintana, que redactó el documento base de estos pactos señaló: «O los demócratas acaban con la crisis económica española o la crisis acaba con la democracia». 

-Suárez logró también la conformidad de la oposición con el proceso de reforma. Para ello  fue fundamental la legalización del PCE el 9 de abril de 1977. Fue una de las acciones más atrevidas y brillantes de Suárez. La legalización de este partido era necesaria para que existiera pluralismo político. La formación  comunista por su parte aceptó reconocer la monarquía, la unidad de España y la bandera nacional roja y gualda. El impacto de la noticia fue enorme, suscitando la oposición de una parte de la sociedad española. Hay que subrayar el papel fundamental que en la Transición a la democracia tuvo el líder comunista Santiago Carrillo.  Defendió a machamartillo la política de Reconciliación Nacional entre todos los españoles.

-Finalmente, el 15 de junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas  desde 1936. Se crearon coaliciones políticas y se prepararon programas electores. En total, se presentaron casi 600 partidos políticos. Así, se formó la Unión de Centro Democrático (UCD), el partido político de Adolfo Suárez que pretendía aglutinar al electorado moderado (centro derecha). A la derecha de la UCD se encontraba Alianza Popular (AP) dirigido por Manuel Fraga. Y a la izquierda el PSOE de Felipe González.  También concurrieron a las elecciones el Partido Nacionalista Vasco (PNV), etc. También participaron en las elecciones el PCE, los partidos nacionalistas vascos, como el PNV (Javier Arzalluz) o catalanes como Convergencia i Unió (CIU) de Jordi Pujol. Los partidos de ultraderecha como Fuerza Nueva no obtuvieron representación parlamentaria. La participación en las elecciones fue elevada, en  un ambiente tranquilo y esperanzado. El pueblo español apoyó mayoritariamente el cambio democrático, consiguiendo el triunfo la UCD (Unión de Centro Democrático) del presidente Suárez (34 % votos).

3.2. El segundo gobierno de Adolfo Suárez. El período constituyente (junio 1977-marzo 1979)
-Tras las elecciones de junio de 1977, Adolfo Suárez formó un nuevo gobierno, presidido por él mismo. 

-El 15 de octubre de 1977 las Cortes aprobaron la importantísima Ley de Amnistía que consideraba que “Quedan amnistiados: todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de 1976” (...). En consecuencia, muchos presos políticos sin delitos de sangre (comunistas, sindicalistas, miembros de la ETA) consiguieran la libertad. Supuso un gran avance en la consecución de la democracia.

-Uno de los principales objetivos de Suárez en esta etapa fue la elaboración de una Constitución, una constitución democrática que fuera fruto del consenso de los partidos políticos con representación parlamentaria (centristas, socialistas, nacionalistas catalanes, de derechas, etc.) y aceptada por la práctica totalidad de las fuerzas políticas. La Constitución define a España como “un estado social y democrático de Derecho”, y como forma política establece “una monarquía parlamentaria”. Consagra las libertades y derechos de los ciudadanos y pone fin a la pena de muerte. Además sienta las bases para un estado descentralizado conocido como Estado de las Autonomías. El referéndum sobre la Constitución fue celebrado el 6 de diciembre de 1978 y sólo un 8% de los votos estuvo en contra de su aprobación. 
-Aprobada la Constitución, se disolvieron las Cortes y se convocaron nuevas elecciones (marzo 1979).

3.3. El tercer gobierno de Adolfo Suárez (marzo 1979-enero 1981)

-Entre 1979-81 tuvo lugar una nueva etapa en la Transición. En las elecciones de marzo de 1979 ganó la UCD por segunda y última vez, y volvió a gobernar en minoría. El panorama político de este período presentó los siguientes rasgos característicos:

-Se desarrolló el Estado de las Autonomías con la aprobación de estatutos y la celebración de elecciones autonómicas y municipales entre 1979-83.

-Se llevó a cabo una importante labor legislativa, aprobándose el Estatuto de los Trabajadores (1980).

-La oposición acometió reformas como la renuncia a la ideología marxista en el caso del PSOE, liderado por Felipe González, que pasa a constituirse en una especie de centro-izquierda capaz de atraer el voto de la clase media. Por su parte el PCE entró en crisis ante sus constantes disidencias y AP se reforzó con miembros de la UCD. 

-La amenaza más grave que existía y que podía poner en peligro la transición a la democracia era un posible golpe o pronunciamiento militar y el motivo elegido para llevarlo a cabo habría sido el terrorismo de ETA. Frente a lo que podía pensarse en principio, el fin del franquismo no trajo consigo la desaparición de la lucha armada de ETA. Esta organización terrorista, que contaba con apoyo de países extranjeros como Argelia, fue la responsable de la mayoría de los atentados en la etapa de la transición.  La ETA llevó a cabo en esos años terribles atentados terroristas: si en 1978 asesinaron a 78 personas, en 1979 a 85, en 1980, el más sangriento de la transición, a 100 españoles.

-El partido gobernante –la UCD- entró en crisis ante su división interna y la asfixiante oposición del PSOE a Suárez, llegando además a presentar una moción de censura contra él. La autoridad de Suárez en su partido, la UCD, resultaba cada vez más cuestionada y finalmente, decidió dimitir en enero de 1981. Fue sustituido por otro miembro de su partido, Leopoldo Calvo Sotelo, que será incapaz de detener la descomposición de la UCD.

4. EL GOBIERNO DE CALVO SOTELO

4.1. El intento del Golpe de Estado del 23 F de 1981

-El día que tenía que tomar posesión como nuevo presidente del gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, se produjo el intento del golpe de Estado del 23 de Febrero. El teniente coronel de la guardia civil, Antonio Tejero encabezó el asalto a mano armada del Congreso de los Diputados. Además, el general Milans del Bosch sacó los tanques a la calle en Valencia. Pero lo unidad  militar clave, la división acorazada Brunete, no llegó a salir de los cuarteles en Madrid.
-Para sorpresa de muchos, el general  Alfonso Armada, antiguo  secretario de la Casa del Rey, estaba implicado en el intento del golpe de Estado. El 24 de febrero al mediodía Tejero y sus guardias se rindieron, y los diputados recuperaron su libertad. El golpe había fracasado: la falta de apoyo de los altos mandos militares y del propio monarca frustró la operación. La democracia se había salvado. 

4.2. El ingreso en la OTAN (1982)

-En 1981, tanto la UCD como AP creyeron conveniente que España se integrara en esta organización. En efecto, Calvo Sotelo decidió la incorporación de España a la OTAN  para estabilizar la situación interna de las fuerzas armadas españolas y para forzar la inclusión de España en la CEE.  La integración fue un hecho en mayo de 1982. Por otra parte, el PSOE, el PCE y diversos movimientos pacifistas se opusieron a la incorporación a la OTAN y al mantenimiento de las bases norteamericanas en España. En la campaña electoral que les llevó al poder en octubre de 1982, los socialistas prometieron que si ganaban las elecciones celebrarían un referéndum con el fin de que fuera toda la nación quien respaldara la decisión de abandonar la OTAN. El lema del PSOE era “OTAN, de entrada, no”. Pero tras su llegada al poder, el PSOE cambió totalmente de opinión, siendo partidario de que España permaneciera en la OTAN (“y de salida, menos”, apostilló el ingenio popular). 

4.3. La debacle de la UCD y el triunfo de Felipe González (1982)

-Las disputas por el poder enfrentan cada vez más a los dirigentes de la UCD, lo cual propiciaría su caída fulgurante en las elecciones de de 1982, ya sin la presencia carismática de Adolfo Suárez. De hecho, la UCD, el partido que había pilotado la transición, quedó prácticamente barrido del mapa político.  Así las cosas, en las elecciones del 28 de octubre de 1982 se produjo el triunfo electoral del PSOE, lo que para muchos expertos constituye en el punto final de la Transición. La hegemonía del PSOE en el poder duró interrumpidamente hasta marzo de 1996, cuando fue desbancado en las elecciones por el Partido Popular.

5. CONCLUSIÓN

-La transición española a la democracia ha quedado convertida según Javier Tusell en modelo de cambio pacífico y sin traumas desde una dictadura a una democracia. Legalmente la transición se puede dar por concluida a finales de 1978 cuando el pueblo español votó y el Rey sancionó la nueva Constitución. Políticamente debieron transcurrir algunos años más hasta dar por consolidado el régimen democrático. 

sábado, 7 de mayo de 2011

VIDEO IMPRESCINDIBLE SOBRE "LA TRANSICIÓN"

Es el recomendable video de la serie "Memoria de España".
¡No os lo perdáis!

sábado, 30 de abril de 2011

La lacra del paro en España


Los datos "hablan": el desempleo en España a día de hoy, 30 de abril 2011, roza los cinco millones de parados en vísperas del día de los trabajores (Primero de mayo), fiesta por antonomasia, del movimiento obrero. Prácticamente nuestras tasas actuales de desempleo doblan a las del resto de Europa.
Veamos en dos gráficos, la evolución del paro en nuestro país (para verlo en detalle, hacer click en cada imagen):


Fuente: M. LLamas

sábado, 24 de abril de 2010

Genial Leguina, hoy en El País

TRIBUNA: JOAQUÍN LEGUINA

Enterrar a los muertos

El escaso desarrollo de la Ley de Memoria Histórica y el procesamiento contra el juez Garzón dividen a la sociedad española. Pero no hay que dejarse confundir por ideas sectarias y maniqueas

JOAQUÍN LEGUINA 24/04/2010

Todo ser humano -héroe o villano, decente o criminal- tiene derecho al duelo por parte de aquellos que lo amaron en vida. Y ese duelo exige la presencia del cadáver con el fin de poder enterrar dignamente los restos del difunto. Ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida 'limpieza étnica'. Habría que ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos sean también de todos.

Esa demanda, la del duelo, se transmite de padres a hijos. Así se constata en el caso de las fosas dejadas en campos y cunetas por la represión franquista. Han sido los nietos de los muertos quienes han reclamado -y reclaman- un entierro decente para sus abuelos. Este era -a mi juicio- el principal objetivo de la Ley de Memoria Histórica. Pero ¿qué ha hecho el Gobierno para cumplir esta ley desde que se aprobó? Si hemos de atender a lo que dicen los parientes de los muertos, el Gobierno ha hecho muy poco. Quizá por eso algunos deudos fueron a llamar a la puerta de Baltasar Garzón, quien, creyéndose competente para el caso, acabó por meterse en un lío de incierto destino.

Mas, sea como sea, este barullo judicial ha servido para colar algunos mensajes de muy dudosa calidad.

Mensaje nº 1: La Ley de Amnistía -como toda la Transición- fue hecha bajo presión, debido al miedo que producía el ruido de sables. Más que amnistía fue amnesia lo que se impuso.

Esto es falso y además encierra una calumnia contra quienes se pusieron de acuerdo en traer la democracia a España y para ello prepararon una Constitución consensuada. No fueron cobardes, sino generosos.

El proceso necesitaba de la previa reconciliación, por eso -y sólo para eso- se votó la Ley de Amnistía, cuya vigencia se pretende ahora negar echando mano de las normas del Derecho Penal internacional que declaran imprescriptibles los crímenes contra la Humanidad. Normas éstas que, según los especialistas consultados, no invalidan en nada la Ley de Amnistía de 1977.

En efecto, el único texto vinculante en materia de crímenes contra la Humanidad está en el convenio que se elaboró y aprobó en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas (Resolución 2391 -XXIII- de 26 de noviembre de 1968), que no contiene codificación alguna de normas de Derecho Internacional. Es un tratado-ley que sólo obliga a los Estados ratificantes, que han sido apenas una cincuentena, entre los que no está España ni Estados Unidos ni países importantes de la Unión Europea. Por lo tanto, la ley española de amnistía no se opuso a ninguna otra norma de origen internacional que la contradijese.

Por otro lado, el tratado por el que se instituyó el Estatuto de la Corte Penal Internacional establece en su artículo 11 que esa Corte sólo tendrá competencia respecto de crímenes cometidos después de su entrada en vigor, lo cual deja fuera los crímenes del franquismo y también, por cierto, aquellos que pudieran haber cometido -permitido- las autoridades republicanas.

En cualquier caso, ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida "limpieza étnica".

Y aquí llega el segundo mensaje perverso:

Mensaje nº 2: Los asesinados en la retaguardia republicana ya fueron "honrados" y sus victimarios perseguidos por el franquismo. Los únicos que ahora deben ser "honrados" -y sus asesinos juzgados- son los represaliados por el franquismo.

Lo que se consigue con un mensaje tan sectario es perpetuar la división. Precisamente todo lo contrario de lo que una persona bien nacida debiera desear. En efecto, lo que se debiera hacer es precisamente lo contrario, es decir, ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos -todos- sean también de todos. Que quienes cayeron bajo la represión en la retaguardia republicana no por cometer algún delito sino por ser (ser cura, ser militar, ser noble, ser rico, ser de derechas...) sean reivindicados por las gentes de la izquierda, y los asesinados por los franquistas sin haber cometido delito alguno, simplemente, ellos también, por ser (ser sindicalista, ser republicano, ser socialista, ser comunista...) deben ser reivindicados por las gentes de la derecha. ¿Con qué fin? Simplemente, para poder decir todos juntos: ¡Nunca más!

Mensaje nº 3: Todos los represaliados por el franquismo son héroes de la democracia y de la libertad.

Los ganadores de la guerra civil sostuvieron durante los años de la dictadura que "sus" muertos (1936-1939) en el frente o bajo la represión en los territorios fieles al Gobierno republicano eran "mártires de la Cruzada", afirmación que está tan lejos de la verdad como cerca de la propaganda.

Ahora, con parecido entusiasmo, se pretende que todos los enemigos del franquismo que fueron represaliados durante aquella interminable dictadura fueron "héroes de la Democracia".

Esta es, también, una afirmación sectaria, y por eso debe ser negada. Lo haré a continuación, a sabiendas del riesgo que corro con ello.

Vivir durante la guerra en la retaguardia republicana -nadie que se haya ocupado de ese asunto lo negará- representó para mucha gente un auténtico infierno de persecución y de muerte. Bastaría la lectura de la gran novela de Juan Iturralde, Días de llamas, para ilustrarlo. Y esa novela me lleva a un personaje -ligado a la UGT y al PSOE- que resultó ser un individuo siniestro: Agapito García Atadell, quien se hizo famoso en Madrid al inicio de la guerra civil como jefe de una de las Brigadas del Amanecer que operaban en la capital (también los de la FAI fueron maestros en "represión revolucionaria" y montaron, por ejemplo, una checa en el Cine Europa de la calle Bravo Murillo desde donde salían a dar paseos nocturnos y a llenar de cadáveres la Dehesa de la Villa). Estas pandillas -muy contentas de exhibirse armadas por la retaguardia y de no pisar el frente- aparecían de madrugada en los domicilios de la gente "de derechas" para dar el paseo a sus moradores y, de paso, "requisar" en su propio beneficio los bienes que encontraban en los registros de aquella casas.

Según se cuenta, Indalecio Prieto -que era ministro de la Guerra- dio la orden de detener al "compañero" García Atadell y a su cuadrilla, pero, quizá alertado, Atadell arrambló con todo lo que pudo y se fue a Marsella, desde donde tomó un barco con destino a Buenos Aires. Pero el buque hizo escala en Canarias y los franquistas (quizá avisados desde la zona republicana) lo sacaron del navío y lo tomaron preso.

Sabemos a través de Koestler (autor de El cero y el infinito), entonces encarcelado por los franquistas en Sevilla, que García Atadell estuvo en aquella cárcel y allí le dieron garrote. Probablemente, sus restos reposen en alguna fosa común de algún cementerio sevillano y ahora podrían ser exhumados... ¿Con honores?

¿Por qué no aceptamos la verdad de una puñetera vez? La inmensa mayoría de la derecha española renegó de la democracia durante la República y, desde luego, durante la guerra... Pero es que la izquierda, en gran parte, hizo lo mismo, tomando la deriva "revolucionaria". En cualquier caso, una guerra civil no es el mejor momento para la defensa de los derechos civiles ni para la discusión civilizada... "Es la hora de los hornos y no se ha de ver sino su luz", ¿recuerdan?

En fin, que entre tanto ruido se ha impuesto, al fin, una consigna según la cual "el PP se niega a reconocer la sangrante realidad de las fosas" (sic). Se llega así al último mensaje. Éste ya en clave electoral.

Mensaje nº 4: La derecha española es heredera y añorante del franquismo.

¿O sea, que casi la mitad de los votantes españoles prefieren el franquismo? No sé si los ideólogos que sostienen tal mensaje y tal barbaridad, son conscientes del disparate que perpetran con este tipo de propaganda sectaria.

Mas debo decir, para concluir, que somos muchos los que -hartos de simplificaciones- nos negamos a que la izquierda se reduzca a ser la mera expresión de una aversión, la aversión a una derecha a la que visten de maniqueo sin ningún rigor intelectual.

Joaquín Leguina es economista.

Memoria de la Transición

Según el periodista Antonio Pérez Henares, "Chani".

jueves, 22 de abril de 2010

La transición española y sus canciones (y III)

Entre los cantautores de la época del tardofranquismo y la transición destacan Serrat, Raimon, Lluis Llach, Luis Pastor, Luis Eduardo Aute, Sabina y un largo etcétera. También la genial Maria del Mar Bonet. Aquí os dejo una de sus estremecedoras canciones, en este caso sobre la represión franquista.

miércoles, 21 de abril de 2010

La transición española y sus canciones (y II)

Libertad sin ira del grupo Jarcha (1976). Todo un clásico de la etapa de la Transición, aunque la letra tiene algunas estrofas un tanto sorprendentes.
Dicen los viejos que en este país hubo una guerra
y hay dos Españas que guardan aún,
el rencor de viejas deudas
Dicen los viejos que este país necesita
palo largo y mano dura
para evitar lo peor

Pero yo sólo he visto gente
que sufre y calla
Dolor y miedo
Gente que sólo desea su pan,
su hembra y la fiesta en paz

Libertad, libertad, sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira, libertad
y si no la hay sin duda la habrá
Libertad, libertad, sin ira, libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá

Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana
Y no es posible que así pueda haber
Gobierno que gobierne nada
Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta
que todos aquí llevamos
la violencia a flor de piel

Pero yo sólo he visto gente muy obediente
hasta en la cama
Gente que tan sólo pide
vivir su vida, sin más mentiras y en paz

Libertad, libertad, sin ira, libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira, libertad
y si no la hay sin duda la habrá
Libertad, libertad. sin ira. libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá

Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira. libertad
y si no la hay sin duda la habrá

Libertad, libertad. sin ira, libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira. libertad
y si no la hay sin duda la habrá (bis)

La transición española y sus canciones (I)

Son todo un reflejo de una época, como esta canción "Habla pueblo habla" del grupo Vino Tinto. Esta canción formó parte de la campaña publicitaria del gobierno de Suárez para fomentar la participación ciudadana en el referéndum para la Reforma Política convocado para el 15 de diciembre de 1976.
Habla, pueblo
si tienes unos ojos para ver
el camino que has de andar,
si tienes un corazón que te mueve,
unas manos que trabajan
y una ansia de libertad.
Y si tienes aliento para hablar
dime, pueblo, quién te obliga,
quién puede obligarte a callar.
Habla, pueblo, habla,
tuyo es el mañana,
habla y no permitas
que roben tu palabra.
Habla, pueblo, habla,
habla, sin temor,
no dejes que nadie apague tu voz.
Habla, pueblo, habla,
este es el momento,
no escuches a quien diga
que guardes silencio.
Habla, pueblo, habla,
habla, pueblo sí.
No dejes que nadie
decida por ti.
Si tienes el deseo de borrar
las huellas del rencor,
si quieres afirmar tu volutad
decidiendo tu destino con la fuerza de tu voz.
Y si tienes aliento para hablar,dime, pueblo, quién te obliga,quién puede obligarte a callar
Habla, pueblo, habla,
este es el momento,
no escuches a quien diga que guardes silencio.
Habla, pueblo, habla, habla, pueblo sí.
No dejes que nadie decida por ti.

Sobre la Ley de Amnistía de 1977


Reproduzco en su totalidad el post de hoy de Santiago González sobre la Ley de Amnistía de 1977, esencial para conocer lo que fue la llamada TRANSICIÓN ESPAÑOLA (1975-1982):

"Hace 33 años

La foto de portada del diario Público fue tomada el 14 de octubre de 1977. Aquel día comenzó un pleno para tratar la Ley de Amnistía, que se votó y aprobó el proyecto al día siguiente con la abstención de Alianza Popular. Algunos hechos de aquellos días: Una semana antes de la aprobación de la Ley, el 8 de octubre, era asesinado por ETA el presidente de la Diputación General de Vizcaya, Augusto Unceta, y los guardias civiles de su escolta. Esto debió de pesar en el ánimo de los legisladores, al establecer como fecha límite para beneficiarse de la Ley el 6 de octubre, dos días antes del asesinato. los efectos fueron los mismos, porque un efecto colateral de la Ley de Aminstía fue que el asesinato de Unceta y sus escoltas no fue esclarecido policialmente. Sus autores no fueron detenidos; ni siquiera identificados.

Aquel mismo día, 8 de octubre, se cumplían diez años de la captura del Ché Guevara en Bolivia y de su asesinato en la escuela de La Higuera. Diez días más tarde, tres después de la aprobación de la Ley en el Congreso, el Club Siglo XXI tuvo un acto muy significativo. El presidente de Alianza Popular, Manuel Fraga Iribarne, presentó una conferencia de Santiago Carrillo Solares, secretario general del Partido Comunista. Fue un acto simbólico de gran importancia, protagonizado por dos hombres que tuvieron un papel estelar en la Transición: Fraga, al encarrilar a la derecha franquista por la vereda constitucional y Carrillo, al hacer lo propio con la izquierda.

"El conferenciante que les voy a presentar", dijo Fraga, "es un comunista de tomo y lomo". Una semana antes de la aprobación de la Ley, las dos Españas se habían amnistiado mutuamente. Fraga perdonó a Carrillo lo de Paracuellos y Carrillo a Fraga haber estado en el Consejo de Ministros en el que se firmó el enterado de la pena de muerte contra Julián Grimau.

El día de la foto subió a la tribuna del Congreso Marcelino Camacho, que defendió en un discurso apasionado la amnistía como una bandera que había alzado en solitario el Partido Comunista desde el mes de junio de 1956, en el que el Comité Central aprobó la Política de Reconciliación Nacional propugnada por Carrillo. Aquel año, los artistas plásticos del PCE recorrían España con una exposición colectiva sobre la amnistía. Recordarán el cuadro de Genovés de los abrazos. El día 27 de aquel mes de octubre se firmaron los pactos de La Moncloa. En fin, hechos que los comunistas de hoy han olvidado, precisamente en nombre de la Memoria.


Con el fin de recordarles los hechos, vuelvo a colgar la intervención parlamentaria de Marcelino Camacho, recogida del Diario de Sesiones del congreso de los Diputados:

Pleno del Congreso de los Diputados. 14 de octubre de 1977. Debate de la Ley de Amnistía. Intervención del diputado comunista Marcelino Camacho Abad*:

El señor CAMACHO ABAD: Señor Presidente, señoras y señores Diputados, me cabe el honor y el deber de explicar, en nombre de la Minoría Comunista del Partido Comunista de España y del Partido Socialista Unificado de Cataluña, en esta sesión, que debe ser histórica para nuestro país, en honor de explicar, repito, nuestro voto.

Quiero señalar que la primera propuesta presentada enesta Cámara ha sido precisamente hecha por la Minoría Parlamentaria del Partido Comunista y del P. S. U. C. el 14 de julio y orientada precisamente a esta amnistía. Y no fue un fenómeno de la casualidad, señoras y señores Diputados, es el resultado de una política coherente yconsecuente que comienza con la política de reconciliación nacional de nuestro Partido, ya en 1956.

Nosotros considerábamos que la pieza capital de esta política de reconciliación nacional tenía que ser la amnistía. ¿Cómo podríamos reconciliarnos los que nos habíamos estado matando los 'unos a los otros, si noborrábamos ese pasado de una vez para siempre?

Para nosotros, tanto como reparación de injusticias cometidas a lo largo de estos cuarenta años de dictadura, la amnistía es una política nacional y democrática, ala única consecuente que puede cerrar ese pasado de guerras civiles y de cruzadas. Queremos abrir la vía a la paz y a la libertad. Queremos cerrar una etapa; queremos abrir otra. Nosotros, precisamente, los comunistas, que tantas heridas tenemos, que tanto hemos sufrido, hemos enterrado nuestros muertos y nuestros rencores. Nosotros estamos resueltos a marchar hacia adelante en esa vía de la libertad, en esa vía de la paz y del progreso.

Hay que decir que durante largos años sólo los comunistas nos batíamos por la amnistía. Hay que decir, y yo lo recuerdo, que en las reuniones de la Junta Democrática y de la Plataforma de Convergencia, sobre todo en las primeras, se borraba la palabra "amnistía" ; se buscaba otra palabra porque aquella expresaba de alguna manera -se decía- algo que los comunistas habíamos hecho, algo que se identificaba en cierta medida con los comunistas.

Yo recuerdo que en las cárceles por las que he pasado, cuando discutíamos con algunos grupos que allí había de otros compañeros de otras tendencias -que después alguna vez la han reclamado a tiros- estaban también en contra de la palabra «amnistía».

Recuerdo también un compañero que ha pasado más de veinte años en la cárcel : Horacio Femández Inguanzo, a cuyo expediente se le llamó “e1 expediente de la reconciliación”, yque fue condenado a veinte años en 1956. Cuando monseñor Oliver, Obispo auxiliar de Madrid, nos visitaba en 1972 en Carabanchel, y le hablaba del año de reconciliación que abría la Iglesia, Horacio le decía: “Si quiere ser consecuente la Iglesia con la reconciliación, debe pedir también en este año la amnistía, ya que lo uno sin lo otro es imposible”. Y le explicaba que él había sido condenado a veinte años comodirigente del Partido Comunista de Asturias, precisamente por la amnistía, y que su expediente se llamó “el expediente de la reconciliación”.

Hoy podríamos citar más compañeros aquí: Simón Sánchez Montero y tantos otros, que hemos

pasado por trances parecidos, pero hoy no queremos recordar ese pasado ; hemos enterrado, como decía, nuestros muertos y nuestros rencores, y por eso, hoy, más que hablar de esepasado, queremos decir que la minoría comunista se congratula del consenso de los Grupos Mixto, Vasco-Catalán y Socialista, y hubiéramos deseado también que éste fuera un acto de unanimidad nacional.

Todavía yo pediría a los señores de Alianza Popular que reconsideren este problema. Nosotros afirmamos desde esta tribuna que ésta es la amnistía que el país reclama y que, a partir de ella, el crimen y el robo no pueden ser considerados, se hagan desde el ángulo que sea, como actos políticos. Por eso hacemos un llamamiento a nuestros colegas de Alianza Popular de que reconsideren su actitud en este acto que debe ser de unanimidad nacional. En esta hora de alegría, en cierta medida, para los que tantos años hemos pasado en los lugares que sabéis, sólo lamentamos que, en aras de ese consenso y de la realidad, amigos, patriotas, trabajadores de uniforme, no puedan disfrutar plenamente de esta alegría. Desde esta tribuna queremos decirlo, que no les olvidamos y que esperamos del Gobierno que en un futuro próximo puedan ser reparadas estas cuestiones y restituidos a sus puestos.

También a las mujeres de nuestro país queremos indicarles que si hoy no se discute este problema, que si en esta ley faltara la amnistía para los llamados “delitos de la mujer” :adulterio, etc., les queremos recordar que el Grupo Parlamentario Comunista presentó una proposición de ley el 14 de julio que creemos que es urgente discutir y que vamos naturalmente a discutir. Pero, es natural, señoras y señores Diputados, que tratándose de un militante obrero, en mi caso, si hablaba antes de que era un deber y un honor defender aquí, en nombre de esta minoría, esta amnistía política y general, para mí, explicar nuestro voto a favor de la amnistía, cuando en ella se comprende la amnistía laboral, es un triple honor.

Se trata de un miembro de un partido de trabajadores manuales e intelectuales, de un viejo militante del Movimiento Obrero Sindical, de un hombre encarcelado, perseguido y despedido muchas veces y durante largos años, y, además, hacerlo sin resentimiento.

Pedimos amnistía para todos, sin exclusión del lugar en que hubiera estado nadie. Yo creo queeste acto, esta intervención, esta propuesta nuestra será, sin duda, para mí el mejor recuerdo que guardaré toda mi vida de este Parlamento.

La amnistía laboral tiene una gran importancia. Hemos sido la (clase más reprimida y másoprimida durante estos cuarenta años de historia que queremos cerrar. Por otra parte, lo que nos enseña la historia de nuestro país es que después de un período de represión, 'después de la huelga de 1917 y la represión que siguió; después de octubre del treinta y cuatro y la represión que siguió, cada vez que la libertad vuelve a reconquistar las posiciones que había perdido, siempre se ha dado una amnistía laboral. Yo he conocido -mi padre era ferroviario en una estación de ferrocarril- que en 1931 todavía ingresaban los últimos ferroviarios que habían sido despedidos en 1917.

La amnistía laboral, pues, está claro que es un acto extremadamente importante, conjuntamente con la otra. Si la democracia no debe detenerse a las puertas de la fábrica, la amnistía tampoco. Por eso el proyecto de ley que hoy vamos a votar aquí tiene, además de la vertiente humana y política, otra social y económica para nuestro país.

Francia e Italia, al salir de la II Guerra Mundial, para abordar la reconstrucción nacional y la crisis, necesitaron el apoyo y el concurso de la clase obrera. Días pasados los representantes del arco parlamentario dieron los primeros pasos en esa vía ; la amnistía laboral será el primer hecho concreto en esa dirección que marcan los acuerdos de la Moncloa. No hay que olvidar que salimos de una dictadura en medio de una grave crisis económica, y que todos estamos de acuerdo en que hay que ir al saneamiento de la economía y a la reconversión nacional también, que esto no es posible sin el concurso de los trabajadores, que hay que llevar por ello este espíritu de la Moncloa al hecho práctico concreto de esa realidad.

Señoras y señores Diputados, señores del Gobierno, lo que hace un año parecía imposible, casi un milagro, salir de la dictadura sin traumas graves, se está realizando ante nuestros ojos ;estamos seguros de que saldremos también de la crisis económica, que aseguraremos el pan y la libertad si se establecen nuevas relaciones obrero-empresariales y si un código de derecho de los trabajadores las garantiza ; si conseguimos de una vez que los trabajadores dejemos de ser extranjeros en nuestra propia patria. Sí, amnistía para gobernar, amnistía para reforzar la autoridad y el orden basado en el justo respeto de todos a todos y, naturalmente, en primer lugar, de los trabajadores con respecto a los demás.

Con la amnistía saldremos al encuentro del pueblo vasco, que tanto sufre bajo diferentes formas, de todos los pueblos y de todos los trabajadores de España. Con la amnistía la democracia se acercará a los pueblos y a los centros de trabajo. La amnistía política y laboral es una necesidad nacional de estos momentos que nos toca vivir, de este Parlamento que tiene que votar. Nuestro deber y nuestro honor, señoras y señores Diputados, exige un voto unánime de toda la Cámara. Muchas gracias.

* El Diario de Sesiones del Congreso tiene un error en este punto. Donde debería decir Camacho Abad dice Camacho Zancada, que era el nombre del diputado de UCD por Ciudad Real Blas Camacho Zancada. desde aquí se pide modestamente a José Bono, presidente del Congreso que proceda a subsanar el error."