Apuntes y comentarios de Historia de España para 2 Curso de Bachillerato escritos por la profesora Ana Galván Romarate-Zabala. Si los utilizas, cita las fuentes.
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jueves, 23 de abril de 2015

ACTIVIDAD DE REPASO TERCERA EVALUCIÓN

1. Explica:
*El ingreso de España en la ONU.
*El problema agrario en la II República.
*Los dos bandos de la Guerra Civil y las ayudas que recibieron.
* Los fundamentos ideológicos del Franquismo.

2. ¿Quiénes fueron?
*Manuel Azaña.
*Los tecnócratas del Opus Dei.
*Mola y Sanjurjo.
*José Antonio Primo de Rivera.

3. Define:
*Latifundio.
*Autarquía.
*Aliados vs. Eje.
*Terrateniente.

4.Explica:
*Las causas de la Guerra Civil.
*La liberalización económica de 1959.

jueves, 16 de abril de 2015

COMENTARIO DE TEXTO RESOLUCIÓN DE LA ONU SOBRE LAS RELACIONES CON ESPAÑA (1946)


RESOLUCIÓN DE LA ONU SOBRE LAS RELACIONES CON ESPAÑA

A) Por su origen, naturaleza, estructura y comportamiento general, el régimen de Franco es un régimen fascista, organizado e implantado en gran parte merced a la ayuda de la Alemania nazi y de la Italia fascista de Mussolini. B) Durante la larga lucha de las Naciones Unidas contra Hitler y Mussolini, Franco prestó una ayuda muy considerable a las potencias enemigas, a pesar de las continuas protestas de los aliados. [...] La Asamblea General, convencida de que el Gobierno fascista de Franco en España [...] no representa al pueblo español [...], recomienda que se prohíba al Gobierno de Franco pertenecer a los organismos internacionales creados por las Naciones Unidas, o relacionados con ellas, y participar en conferencias y otras actividades que puedan concertar las Naciones Unidas, o dichos organismos, hasta que se forme en España un gobierno nuevo y adecuado. Además [...], recomienda que, si dentro de un plazo razonable, no se establece en España un gobierno cuya autoridad proceda de sus gobernados y que se comprometa a respetar la libertad de expresión, de religión y de reunión, y a celebrar cuanto antes elecciones en las que el pueblo español pueda expresar su voluntad, libre de coacción y de intimidación, y de coacción de partido, el Consejo de Seguridad estudie las medidas para remediar tal situación. Asimismo, la Asamblea recomienda que todos los Estados miembros de las Naciones Unidas retiren inmediatamente los embajadores y ministros plenipotenciarios que tienen acreditados en Madrid. [...] "

Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Nueva York, 12 de
diciembre de 1946.


ACTIVIDAD SOBRE EL COMENTARIO DE TEXTO DE LA ONU

Contesta a las siguientes preguntas sobre el texto:
1. ¿Qué es una RESOLUCIÓN?
2. ¿Quién es el autor del texto? ¿Qué sabes sobre el autor?
3. ¿Qué tipo de texto es y a quién está destinado?
4. ¿Cuál es el marco histórico en el que se encuadra este documento?
5. Señala cuatro ideas fundamentales del texto

sábado, 11 de abril de 2015

VIDEO IMPRESCINDIBLE SOBRE "EL FRANQUISMO" Y EJEMPLOS DE EXÁMENES PAU

Es el de la completa serie "Memoria de España".
Se puede ver en la web de RTVE a la carta.


Y en el siguiente enlace, podéis ver ejemplos de exámenes tipo Pau (por ejemplo JUNIO 2014).

sábado, 31 de marzo de 2012

COMENTARIO DE TEXTO ONU Y ACTIVIDAD 2, 3A EVALUACIÓN

EL ENUNCIADO DE TEXTO AQUÍ

ACTIVIDAD 2, 3A EVALUACIÓN

Contesta a las siguientes preguntas sobre el texto:
1. ¿Qué es una RESOLUCIÓN?
2. ¿Quién es el autor del texto? ¿Qué sabes sobre el autor?
3. ¿Qué tipo de texto es y a quién está destinado?
4. ¿Cuál es el marco histórico en el que se encuadra este documento?
5. Señala cuatro ideas fundamentales del texto




LA DICTADURA FRANQUISTA (II) 1959-1975

 Los apuntes AQUÍ
Y el tema sin imágenes (a petición de Cora :)


LA DICTADURA FRANQUISTA ENTRE 1959-1975: ASPECTOS POLÍTICOS, SOCIALES, Y ECONÓMICOS


1. INTRODUCCIÓN

2 .ASPECTOS POLÍTICOS DE LA DICTADURA FRANQUISTA ENTRE (1959-1975)

2.1. La oposición al régimen
2.2. La legislación de esta etapa
2.3. El asesinato de Carrero Blanco y el fin del régimen

3. ASPECTOS ECONÓMICOS DE LA DICTADURA DE FRANCO (1959-1975)

3.1. La década de los Sesenta: liberalización económica y desarrollismo. El “milagro español”
3.2. Los años Setenta: el impacto de la crisis del petróleo del año 1973

4. ASPECTOS SOCIALES DE LA DICTADURA DE FRANCO (1959-1975)

4.1. Los cambios demográficos y urbanos
4.2. Emigración y desempleo
4.3. Sociedad de consumo y liberalización social

5. EL FIN DE LA DICTADURA. CONCLUSIÓN


1. INTRODUCCIÓN

-La dictadura de Franco se extiende entre los años 1939-1975. Los años centrales y finales del régimen, tras una durísima posguerra, se caracterizaron por el desarrollo económico y una paulatina organización de la oposición a la dictadura de Franco. Finalmente esta etapa terminaría con la muerte del dictador.

2 ASPECTOS POLÍTICOS DE LA DICTADURA FRANQUISTA ENTRE 1959-1975

2.1. La oposición al régimen

-A partir de la década de los años sesenta, la oposición al régimen se extendió rápidamente entre sectores cada vez más amplios de la sociedad, teniendo tres motores fundamentales: los movimientos obreros, los estudiantes universitarios y la Iglesia. Todas las movilizaciones antifranquistas ponían de manifiesto el creciente deseo popular hacia una sociedad democrática. La respuesta del régimen siguió siendo la represión, especialmente dura en algunos casos

-Por lo que se refiere a los movimientos obreros, paulatinamente los sindicatos clandestinos consiguieron arrinconar en la práctica al sindicato único del Franquismo, el Sindicato Vertical. Son muchas las empresas que acaban optando por ignorar a los representantes sindicales oficiales y negociar sus convenios con los sindicatos ilegales. En 1962 surgió un nuevo sindicato llamado COMISIONES OBRERAS (CCOO), de tendencia comunista. En esta etapa se multiplicaron las huelgas obreras.[1] Comisiones Obreras lideró la acción de la oposición obrera al franquismo con el apoyo de la UGT (Unión General de Trabajadores) y de otros pequeños sindicatos. Por otro lado, el Partido Comunista de España (PCE) fue el grupo opositor que contó con una mayor organización y soporte social.

- A partir de 1970 la conflictividad laboral se disparó. Y aunque el derecho de huelga no estaba reconocido por el régimen, durante ese año se produjeron 1600 huelgas. La acción de los sindicatos clandestinos transcendió los temas económicos.[2] Ante esta situación, el régimen franquista reprimió  con violencia los movimientos huelguísticos, encarcelando a los dirigentes de los sindicatos ilegales.[3]

- En el mundo universitario se generalizaron las protestas contra el régimen. Las protestas de estudiantes en la Universidad resurgieron con fuerza a partir de 1964. En febrero de 1965 hubo una serie de manifestaciones contra la falta de libertad en la universidad que en algunas ocasiones fueron encabezadas por profesores, los cuales fueron separados de la cátedra, otras veces esas revueltas estudiantiles coincidieron y se unieron a las obreras como en 196. Las manifestaciones, las huelgas, y los enfrentamientos con la policía, se hicieron cotidianos. En la década de los 70, se hace evidente que el Franquismo ha perdido definitivamente el control de la universidad, que se convierte en un vivero de dirigentes de los partidos políticos del futuro.

-Paralelamente, cada vez más sectores de la Iglesia se mostraron muy críticos contra el franquismo.  La corriente modernizadora que llegó de Roma donde se estaba celebrando el CONCILIO VATICANO II[4], permitió a una parte de la Iglesia española iniciar un importante proceso de cambio. Sacerdotes jóvenes y muchos católicos se acercan al mundo obrero, tradicionalmente alejado de la Iglesia. A finales de los años 50, un pequeño grupo de sacerdotes jóvenes habían iniciado en España la experiencia de “curas obreros”. En la década de los 60, este movimiento no dejó de crecer y se aceleró en los años 70. Muchos de ellos incluso, ingresaron en organizaciones políticas de izquierdas.[5] Las relaciones entre Iglesia y Estado comenzaron por entonces a quebrarse. El choque con el régimen acaba siendo frontal. Las multas por homilías leídas en las iglesias se multiplican y centenares de sacerdotes son detenidos y encarcelados en la cárcel de Zamora donde el Franquismo recluye a los clérigos rebeldes.[6]

-A todo esto se suma el auge de los nacionalismos vascos y catalanes, especialmente perseguidos durante toda la dictadura, sobre todo el vasco. Recordemos que es en esta época cuando surgió la banda terrorista ETA (1959). El acrónimo ETA significa “País Vasco y Libertad”. Autodeclarada independentista, nacionalista vasca y marxista-leninista, invoca la lucha armada como método para obtener sus objetivos fundamentales en los que se encuentra de manera prioritaria la independencia de lo que el nacionalismo vasco denomina Euskal Herría de los estados de España y Francia. Para ello utiliza el asesinato, el secuestro y la extorsión económica tanto en España como, ocasionalmente, en Francia. Nació en 1959 de la mano de un grupo de jóvenes expulsados de las juventudes del PNV. Sus acciones terroristas de ETA comenzaron en los años sesenta, -cometió su primera acción violenta en junio de 1960[7] - y en los setenta sus asesinatos se incrementaron de forma espectacular. En 1970 varios miembros de ETA fueron juzgados por un consejo de guerra en Burgos y nueve de ellos fueron condenados a muerte, aunque al final fueron condenados a cadena perpetua. Tres años después, en 1973, ETA volvió a llevar al régimen a una situación crítica, al asesinar en Madrid al almirante Carrero Blanco, figura clave de la dictadura. El 27 de septiembre de 1975 dos terroristas de ETA y tres del FRAP (grupo terrorista: Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico) fueron condenados a muerte y fusilados.[8]

-Por otro lado, no podemos dejar de citar al denominado “Contubernio de Munich” [9]que ocurrió en junio de 1962. . Fue la primera vez desde la guerra que la oposición democrática de dentro y de fuera de España se reunió públicamente. Ochenta españoles fueron a Munich (Alemania) donde se encontrarían con treinta y ocho españoles en el exilio. Todos ellos se disponían a participar en el IV Congreso del Movimiento Europeo. En ese foro se discutieron entre otras cosas, las condiciones para una posible entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE). Para sorpresa de todos, a comienzos de ese mismo año -1962- el gobierno español había solicitado oficialmente la apertura de negociaciones para el ingreso de España en la CEE. Los españoles que asistieron al congreso de Munich representaban a casi todos los partidos: republicanos, monárquicos, democristianos, socialistas El único partido que quedó excluido de la reunión de Munich fue el partido comunista ya que no eran partidarios de que España ingresara en la Comunidad Económica Europea, El régimen emprendió una feroz campaña contra los participantes a quienes tachó de traidores.

2.2. La legislación de esta etapa

-Por lo que se refiere al apartado legislativo, en 1966 se aprobó la Ley Orgánica del Estado  que definía a España como una *democracia orgánica* en la que la representación no la ejercían los ciudadanos individualmente sino los *órganos* (la familia, el municipio, el sindicato). También en ese año se aprobó la Ley de Prensa  impulsada por el ministro de Información y Comunicación Manuel Fraga, que suprimía la censura previa, aunque no desaparecía el control gubernativo que podía castigar con multas, secuestros y cierres a las editoriales (después de publicado). Por lo demás, una cierta apertura ideológica se confirmó con la Ley de Libertad Religiosa (1967) por la que se concedía el libre ejercicio de culto a prácticas religiosas no católicas. Y las grandes reformas legislativas culminaron finalmente con la Ley de Sucesión (1969) por la que Juan Carlos de Borbón fue designado sucesor del dictador.

-Durante los años sesenta se dulcificó un tanto la legislación laboral, reconociendo  los convenios colectivos, contemplando el seguro de desempleo y tolerando el derecho de huelga. Se creó la Seguridad Social pretendiendo incorporar a la totalidad de la población activa en ella, distinguiendo dos regímenes; el general y varios especiales (autónomos, trabajadores del campo, artistas...) . 

2.3. El asesinato de Carrero Blanco y el fin del régimen

-En 1973, asediado por la enfermedad de Parkinson, y por la edad –tiene 80 años- renunció a la presidencia de gobierno. Con el propósito de asegurarse la supervivencia del Franquismo sin Franco, el dictador nombró como jefe de gobierno a su fiel colaborador, el almirante Carrero Blanco. El nuevo presidente del gobierno llegó al poder en un momento en el que el régimen empezaba a hacer agua por todas partes. Desde dentro, porque el Franquismo está cada vez más dividido entre los inmovilistas[10] y los aperturistas y fuera de su estructura porque el movimiento de la oposición democrática y antifranquista, resultaba ya imparable.

-Otro hecho importante de esta etapa –poco antes de la muerte de Franco- fue la denominada Marcha Verde: fue una marcha multitudinaria organizada por el rey de Marruecos Hassan II para ocupar la última colonia española, el Sáhara occidental. La complicada situación nacional aconsejó al ejército retirarse y ceder el territorio que fue repartido entre Marruecos y Mauritania. La retirada se hizo sin tener en cuenta los intereses del pueblo saharaui representado por el Frente Polisario.

- El 20 de diciembre de 1973 el presidente del gobierno Carrero Blanco fue asesinado por la organización terrorista ETA. Con la muerte de Carrero, desapareció el único hombre que simbolizaba cierta garantía de futuro para el régimen. Carlos Arias Navarro fue elegido nuevo presidente. Arias fue el encargado de tutelar la etapa final del Franquismo. En su discurso ante las Cortes, en febrero de 1974, el presidente Arias anunció su apuesta por un cierto aperturismo dentro del régimen. Es el llamado “espíritu del 12 de febrero”. Pero entonces ocurrió un terrible atentado de ETA en la cafetería Rolando de la céntrica calle Correo de Madrid: era el 13 de septiembre de 1974 y hubo 12 muertos y casi 80 heridos. Este atentado puso fin al aperturismo de Carlos Arias. La respuesta del Franquismo agonizante fue la represión. Así las cosas, a pesar de las quejas internacionales y las peticiones de clemencia en 1975 fueron fusilados dos terroristas de ETA, y tres del FRAP, un grupo de ultraizquierda.

-Finalmente, Franco murió tras una larga agonía el día 20 de Noviembre de 1975. Tras su muerte, los españoles soñaron esperanzados con un futuro en libertad.

3. ASPECTOS ECONÓMICOS DE LA DICTADURA FRANQUISTA ENTRE 1959-1975

3.1. La década de los Sesenta: liberalización económica y desarrollismo. El “milagro español”.

-La década de los años años 60 ha sido denominada como la época del “milagro español” dado la mejora espectacular del nivel de vida que se produjo en la España de entonces, fruto del desarrollo económico. Durante toda esa década, las tasas de crecimiento españolas fueron muy elevadas,   situándose dentro de los cinco países del mundo con mejores resultados económicos durante ese decenio. España mantuvo un crecimiento medio anual del 7%.

-La industria se convirtió en el motor del crecimiento y dejamos de ser un país eminentemente agrícola. Como ha señalado el economista Rostow "España consiguió todo a la vez" en referencia a la industrialización, la modernización de la economía,  la aparición de la sociedad consumista. El desfase con respecto a los países europeos más desarrollados disminuyó drásticamente y en un corto período de tiempo, los años 60. España conoció en los años sesenta el mayor desarrollo económico de su historia.[11] Pero este desarrollo económico no fue en paralelo a una apertura política pues nuestro país siguió siendo una dictadura.

-El arranque de este boom económico se encuentra en el llamado Plan de Estabilización de 1959. El objetivo de este plan económico era sustituir la política intervencionista, proteccionista y autártica anterior por una de corte más liberal, aperturista y moderna. Se trataba de hacer funcionar nuestra economía dentro de los mecanismos del mercado, limitando la intervención del gobierno en economía.

-Los factores que explican este desarrollo económico fueron la liberalización de la económica española, la emigración interior y exterior (del campo a la ciudad, y de España a Europa) y el espectacular desarrollo del turismo, que supuso una entrada de divisas importantísima.

- Durante los años 60 el número de turistas se multiplicó por cuatro. De 6 millones se pasaron a 24. El sector experimentó un auge espectacular. Las divisas que dejaba el turismo suponían un capítulo decisivo para la modernización del país y para su desarrollo económico. El turismo posibilitó la creación de numerosos puestos de trabajo (sector servicios). A la vez que se produjo la expansión industrial, tuvo lugar la entrada masiva del turismo europeo. Las principales áreas turísticas españolas fueron en esa época Baleares, Canarias, Cataluña y Andalucía. Fue básicamente un turismo de “sol y playa” que trajo consigo, además, la proliferación sin control de un urbanismo de bloques de cemento en casi todas nuestras costas.

-En los años sesenta se produjeron los Planes de Desarrollo Económico y Social. Los planes de desarrollo fueron programas de planificación económica para fomentar y organizar el crecimiento económico. El primero abarcó los años 1964-1967 y fue seguido de otros dos que se aplicaron hasta 1975. Se centraron en el fomento de la industria en zonas atrasadas económicamente (Burgos, La Coruña, Huelva, Zaragoza, etc.) que se denominaron “Polos de Desarrollo”.[12] Por otra parte, es importante destacar que se favoreció especialmente la industrialización del País Vasco y Cataluña en un intento de reducir las tensiones nacionalistas.

-Durante esta etapa se produjo el despegue de la industria[13] (metalúrgica, química, sector energético), así como de la tecnología y el turismo. Éste último aportó una gran riqueza al país.

-Por otro lado, hubo un crecimiento en la inversión extranjera en la industria española. La procedencia del capital fue sobre todo de procedencia estadounidense, francés, suizo, alemán y británico-.. El desarrollo industrial y de los servicios dio lugar a la demanda de mano de obra que se nutrió a partir del excedente existente en el campo. A ello se unió la emigración a los países de Europa occidental que afectó durante este periodo a un millón de personas.  Pero este desarrollo económico fue precipitado y desequilibrado y no estuvo exento de muchas contradicciones y deficiencias (urbanísticas, de servicios e infraestructuras).

-La población activa pasó del predominio del sector agrario a una diversificación propia de una sociedad más moderna. En la agricultura[14] se introdujeron mejoras como la mecanización y nuevas técnicas (abonos, insecticidas, herbicidas...) que permitieron un aumento claro de la producción agraria.

-La política de obras públicas el franquismo se centró en gran medida en la construcción de pantanos que fueron de gran utilidad para la producción hidroeléctrica y en la ampliación de regadíos. Pero no todos fueron éxitos en este período: se produjo una inflación alta y un déficit comercial elevado. Además, el desarrollo se llevó a cabo de  forma desigual en el territorio español.

-Desde que en 1959 se creó la CEE –la Comunidad Económica Europea- los tecnócratas, imponiéndose a los militares y los falangistas que no estaban de acuerdo, eran partidarios de la entrada de España en ella. Se iniciaron las conversaciones para el ingreso de España en esta organización que no se produjo hasta el año 1986, no obstante se cerraron acuerdos comerciales importantes.

3.2. Los años Setenta: el impacto de la crisis del petróleo del año 1973

-Hay que destacar que en los años 70, en concreto, en 1973 se produjo una profunda crisis económica mundial, la llamada crisis del petróleo que comportó un espectacular aumento de los precios de esta fuente de energía. Si la crisis del 29 iba a afectar poco a la economía española debido a su grado de protección, la del 73 los efectos si fueron muy importantes, ya que el crecimiento anterior se había basado en el turismo, las inversiones extranjeras y la emigración; tres variables internacionales que se interrumpieron con la crisis internacional.

-Los índices de crecimiento económico se ralentizaron y se empezó a conocer un fenómeno irrelevante hasta ese momento: el paro, cuyas tasas se dispararon a lo largo de la década de los años setenta. Muchos emigrantes volvieron de Europa por la crisis del petróleo internacional, sufriendo el desarrollo económico del país un frenazo. De todas maneras, en 1973 la renta per cápita[15] española superaba los 2000 dólares, cuando en 1960 no llegaba a los 300 y si en estas fechas sólo el 1% de los hogares españoles tenía televisión, en 1973 las cifras se situaban en torno al 70%. Se produjo también un mayor nivel educativo y cultural y disminuyeron la pobreza y las diferencias socio-económicas.

-En los años 70, y después de una década de espectacular crecimiento, España dejó de ser un país agrario y subdesarrollado y se convirtió en la décima potencia industrial del mundo. La renta per cápita de los españoles, que superaba por entonces los mil dólares, produjo como consecuencia la aparición de una sociedad urbana y moderna con un alto grado de consumo. El bienestar económico, permitió a las clases medias, crecer y asentarse. Los españoles fueron progresivamente más libres en sus costumbres y más europeos en sus necesidades políticas.

4. ASPECTOS SOCIALES DE LA DICTADURA FRANQUISTA ENTRE 1959-1975

4.1. Los cambios demográficos y urbanos

- Como consecuencia del desarrollo económico tuvo lugar una profunda transformación de la sociedad española. Se produjo un “desarrollismo social”, es decir, la reducción considerable de la mortalidad  y el mantenimiento de elevadas tasas de natalidad, que no empezaron a disminuir hasta finales de la década. Como resultado se produjo un gran crecimiento demográfico conocido como el baby boom de los sesenta. El crecimiento demográfico, por tanto, fue bastante significativo. De los 25 millones de habitantes en 1940 se pasó a 35 millones en 1973.

- La estructura social fue más diversificada y dinámica que en la etapa anterior. De una sociedad agraria pasamos a una sociedad industrializada, aunque el peso del sector agrario seguía siendo muy fuerte, bastante más que en los países occidentales. Así, aumentaron las clases medias –en 1970 casi el 55% de la población- en detrimento de las bajas, y aumentó también, de forma general, el nivel de vida. En las clases altas pierden protagonismo los grandes propietarios agrarios, ganándolo la alta burguesía industrial y financiera. En las clases bajas también se produjeron dos fenómenos característicos; pérdida del protagonismo campesino y gran crecimiento de la clase obrera.  Paralelamente la mujer se fue incorporando paulatinamente al mercado laboral. No obstante, la tasa de empleo femenino era la más baja de Europa.

 -La España rural, agraria y tradicional dio paso a una España urbanizada en la que se impusieron rápidamente los valores propios de la sociedad de consumo. Se produjo entonces la emigración masiva del campo hacia la ciudad, fue el éxodo rural: más de tres millones de personas abandonaron sus tierras en esos años en busca de una vida mejor, en concreto a Madrid, Cataluña, País Vaso y a los nuevos polos de desarrollo.  Este éxodo rural aportó la mano de obra necesaria para la industrialización en los focos más desarrollados y desencadenó el proceso de la crisis de la agricultura tradicional. Debido a que la expansión urbanística fue tan grande y rápida se produjo de forma descontrolada, apareciendo fenómenos especulativos, falta de equipamientos urbanos, “atentados” urbanísticos, etc. Se generaron grandes bolsas de miseria en sus suburbios, mientras se multiplicaban los barrios de chabolas y la especulación del suelo disparaba los precios de los pisos a niveles prohibitivos para el sueldo de un obrero.  Y es que si en la autarquía el gran problema fue el hambre, en los años sesenta y siguientes el problema fue la vivienda.

4.2. La emigración a Europa

-Un millón de trabajadores abandonó España durante la década de los 60. Emigraron a los países industrializados de Europa: fundamentalmente Francia, Alemania, Suiza. Una parte importante del desarrollo económico español de esos años se financió, así, con las divisas que enviaban a sus casas los emigrantes. Pero si España estaba en pleno desarrollo económico, ¿cómo se explica un índice de emigración exterior tan alto? Al parecer, los ajustes económicos que trajo consigo el Plan de Estabilización implicaron reformas en las empresas y ajustes de plantilla, por lo cual, en un primer momento incrementaron el desempleo.

4.3. Sociedad de consumo y liberalización social

-Los años 60 van dejando definitivamente atrás los años negros de una posguerra brutal, amarga e interminable.
-Los primeros síntomas de recuperación económica aparecen con la publicidad: son los apuntes iniciales de lo que va a ser la sociedad de consumo a la que poco a poco se van a incorporar los españoles durante la década.

-Se produjo un incremento de la demanda de bienes de consumo y el auge del consumismo. El consumismo se produjo primero en las ciudades, seguido a gran distancia del mundo rural. Las clases medias fueron las grandes protagonistas de este fundamental cambio; el porcentaje de los ingresos dedicado a la alimentación disminuyó drásticamente y aumentó el dirigido a la adquisición de la vivienda, del automóvil, los electrodomésticos, la ropa - la minifalda-, los espectáculos de masas - el fútbol o el cine-, el ocio - los bares y restaurantes- o las vacaciones en Benidorm…

-Este consumismo de las clases medias va a ser fundamental en los cambios  en el ámbito de la moral, de la familia, de la juventud.  Se fue implantando una nueva mentalidad, también en el terreno religioso. En poco más de una década la sociedad se hizo mucho más moderna, más abierta y tolerante.

-Durante los sesenta aumentó sistemáticamente la población escolarizada y aumentaron las inversiones del Estado en el sistema educativo. El analfabetismo disminuyó de una forma importante y se intentó fomentar la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación (becas, etc.)

-El turismo influyó decisivamente en la modernización de la sociedad española. La presencia masiva de extranjeros, gente con otro nivel de vida y con otros valores, pusieron a los españoles frente a la realidad de formas de vida diferentes y distintos modos de comportamiento, no sólo político, también social.

-En conclusión, si comparamos la sociedad española del inicio del franquismo con la de sus momentos finales tendremos que concluir que los cambios sufridos desde el punto de vista económico y social fueron muy importantes y profundos. Sin embargo, políticamente, aunque hubo ciertos intentos de apertura, España siguió siendo una dictadura que no tuvo fin hasta el fallecimiento de Franco.

5 EL FIN DE LA DICTADURA. CONCLUSIÓN

-El 20 de noviembre de 1975 se produjo la muerte de Franco, el responsable de la dictadura más larga de nuestra historia contemporánea. La desaparición del dictador supuso el fin del Franquismo. Tras la dictadura, se abrió una nueva etapa, la transición democrática, sentándose las bases de una España nueva, democrática y respetuosa con todas las ideologías.
    

[1] Así por ejemplo, en la primavera de 1962, se produjo en Asturias una huelga general que paralizó toda la cuenca minera y en la que por primera vez actuó CCOO. La huelga de Asturias, se extendió a otros puntos de España, pero donde obtuvo una respuesta más amplia fue en el País Vasco. El conflicto obrero alcanzó tal envergadura que el gobierno declaró de nuevo el estado de excepción.

[2] Su lucha, es ya, abierta, por la libertad sindical y por las libertades políticas.

[3] El incremento de las protestas sociales y de la actividad de la oposición llevaron al régimen a crear en 1963 un nuevo órgano de represión, el Tribunal de Orden Público, el TOP. Desde entonces hasta después de la muerte de Franco, miles de españoles serán condenados por el TOP, por actividades políticas contra el Franquismo. Con la creación del TOP, los tribunales militares pasan a ocuparse únicamente de los delitos por terrorismo. Pero antes de eso, juzgan en Consejo de Guerra y condenan a muerte al dirigente comunista Julián Grimau. A pesar de las protestas europeas, Grimau es fusilado en 1963 por delitos cometidos durante la guerra civil.
[4] El Concilio Vaticano II fue  uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX y que supuso una renovación para la Iglesia. Fue convocado por el  Papa Juan XXIII en 1959 y comenzó en 1962. Fue clausurado en 1965. La lengua oficial del Concilio fue el latín.
[5] .En los años 60, tuvieron lugar las primeras protestas de sacerdotes vascos y catalanes ante sus obispos a quienes acusaron de complicidad con el régimen.

[6] Surgieron también sindicatos de inspiración católica van a servir de lanzadera del movimiento obrero.
[7] El primer atentado de ETA tuvo como consecuencia el asesinato de la niña de 22 meses llamada Begoña Urroz Ibarrola, el 27 de junio de 1960, a causa de la colocación de una bomba en la estación de tren del barrio de Amara, en San Sebastián.
[8] El GRAPO (Grupos de resistencia antifascista primero de octubre) también cometía atentados terroristas.
[9] Contubernio: alianza o liga vituperable (deshonrosa)
[10] Al sector inmovilista del régimen se le llamaba “el bunker”.
[11] Se estableció como objetivo el ajustar el gasto público a los ingresos, para lo que se aumentaron los impuestos indirectos y se restringieron los gastos. Se subieron los tipos de interés y se fijo un techo al crédito bancario. Todas estas medidas iban dirigidas a reducir la inflación y por tanto racionalizar y sanear la economía española. Los efectos del plan de estabilización fueron inmediatos, provocando una crisis y paralización de la economía. Mejoró la balanza de pagos, se estabilizaron los precios bajando la inflación y se contrajo el gasto y la inversión. Ello provoco una disminución de la actividad y un aumento considerable del paro.     Esta recesión, que duró poco, permitió sanear la economía española y ponerla en condiciones para tener un gran desarrollo económico. Ahora bien, eso no solo fue posible por el plan de estabilización, sino también por la buena coyuntura económica internacional por la que se atravesaba

[12] En los Polos de Desarrollo existían bonificaciones y rebajas fiscales para las empresas que se establecían allí.
[13] Siderurgia, metalurgia, cemento, química, fabricación de automóviles, construcción naval y fabricación de electrodomésticos y aparatos electrónicos  se situaron a la cabeza de la industria. Se produjo una industrialización completa; además de los núcleos tradicionales - País Vasco, Madrid, Cataluña y Asturias - la industrialización se extendió por el Valle del Ebro (Zaragoza y Navarra), el levante (Tarragona, Valencia...) y enclaves concretos como Valladolid, Burgos, Sevilla, Málaga... No obstante, persistieron los desequilibrios territoriales. El continuado avance de la productividad (propiciada por las importaciones en tecnología) hizo posible el aumento de las exportaciones. Por primera vez en la historia de España, los productos industriales arrebataron el primer lugar a los agrícolas. Al mismo tiempo que las exportaciones aumentaban por seis.
[14] El problema agrario en España empezó a solucionarse en la década de los sesenta gracias a la crisis de la agricultura tradicional. La solución no vino de manos de una reforma agraria, ni técnica, ni social, sino gracias al desarrollo económico. El proceso empezó con la emigración de una parte del campesinado a las ciudades industriales buscando  mejores condiciones de vida; al disminuir la mano de obra los salarios empezaron a subir, a lo que los empresarios respondieron mecanizando el campo, mecanización que supuso menos trabajo y de nuevo más emigración. Este proceso que se iba retroalimentando iba a desembocar en un gran éxodo rural y una modernización del campo. La agricultura ya no iba a ser nunca más el sector económico base de la economía española.
[15] La renta per cápita o PIB per cápita es la relación que hay entre el PIB (producto interno bruto) de un país y su cantidad de habitantes. Para conseguirlo, hay que dividir el PIB de un país entre la población de éste. Es un indicador comúnmente usado para estimar la riqueza económica de un país. Numerosas evidencias muestran que la renta per cápita está positivamente correlacionada con la calidad de vida de los habitantes de un país.

jueves, 15 de marzo de 2012

EL FRANQUISMO (I) 1939-1959

El tema del FRANQUISMO (I) PINCHANDO AQUÍ
VIDEO SOBRE EL FRANQUISMO AQUÍ

domingo, 11 de abril de 2010

La primera víctima de ETA


EL PAÍS, 31-1-2010

REPORTAJE: ATENTADOS CONTRA NIÑOS

La primera víctima de ETA



Begoña y sus padres Juan Urroz y Jesusa Ibarrola, en una foto de su bautismo en 1958.-

"Begoña Urroz, de 22 meses, falleció abrasada en 1960 por una bomba colocada en la estación de ferrocarril de Amara (Guipúzcoa). Décadas después se descubrió que ése fue el primer atentado mortal de ETA. Su madre rompe ahora 50 años de silencio y habla a EL PAÍS

JESÚS DUVA 31/01/2010

"Una tía mía, Soledad Arruti Etxegoyen, trabajaba en la consigna de la estación de Amara, en San Sebastián. Yo solía ir a ayudarla para ganarme unas pesetillas. Aquel día dejé a mi niña con ella mientras yo iba a un comercio cercano a comprarle unos zapatitos para ir a Navarra. Cuando volví, había un lío tremendo. ¡Había estallado una bomba! Mi hija estaba abrasada y otras personas, entre ellas mi tía, heridas. Fue horrible". Jesusa Ibarrola Telletxea, a sus 83 años, se mantiene lúcida y fuerte. Pero no puede reprimir el llanto porque conserva en carne viva el recuerdo de aquella tragedia pese a que ha transcurrido ya medio siglo de lo que luego, mucho tiempo después, se ha sabido que fue el primer atentado de ETA con resultado de muerte.

"Fui a comprar unos zapatitos para mi niña. Y al volver a la estación estaba abrasada", recuerda la madre. ETA jamás ha reconocido ni se ha atribuido la paternidad del artefacto que quitó la vida a la menor. El ex ministro Ernest Lluch investigó el caso y llegó a la conclusión de que ETA había sido la autora del atentado

"En aquellos años, nadie hablaba de esas cosas y nosotros decidimos llevar nuestro drama en la intimidad". José Antonio Pagola, vicario de la diócesis de Guipúzcoa, fue el primero en citar a ETA como posible autora. El franquismo atribuyó el crimen a "elementos extranjeros en unión de separatistas y comunistas españoles"

Begoña Urroz Ibarrola, un bebé de apenas 22 meses, la primogénita de Jesusa, inauguró así una lista en la que hasta hoy figuran más de 850 nombres escritos con sangre por ETA a lo largo de su historia. Durante 50 años, los Urroz han rumiado su dolor con discreción, en solitario y en silencio. Un silencio que ahora han roto por primera vez, gracias a la decisión de esta madre octogenaria.

Ocurrió minutos después de las siete de la tarde del lunes 27 de junio de 1960. A esa hora deflagró una maleta incendiaria depositada en uno de los armaritos de la consigna de la estación de Amara. La reseña que el atentado mereció en los periódicos de la época se limitó a la publicación de una escuálida nota del Ministerio de la Gobernación en la que daba cuenta de la explosión de cinco artefactos: uno en un furgón del tren correo Barcelona-Madrid, entre los municipios zaragozanos de Quinto y Pina de Ebro, y los otros cuatro en otras tantas consignas de Barcelona, Madrid y San Sebastián (una en la estación del Norte y otra en la de Amara).

En la estación del Norte donostiarra resultó herido de levedad Carlos Íñigo Acevedo, domiciliado en Pasaia. Pero el de Amara fue el más grave de una cadena de atentados inusual hasta entonces bajo la férrea dictadura del general Francisco Franco. Además de la niña Begoña Urroz Ibarrola, con quemaduras en el 90% de su cuerpo, también resultaron heridos por este último artefacto el joven estudiante Valeriano Bakaikoa Azurmendi, de 15 años, que regresaba a San Sebastián tras pasar unos días de vacaciones con unos familiares de Rentería; la encargada de la consigna, Soledad Arruti, de 60; Pascual Ibáñez Martín, de 29 años; Francisco Sánchez Bravo, de 42, y María García Moras, de 49.

El comunicado del ministerio que entonces dirigía el general Camilo Alonso Vega concluía diciendo que "con estos hechos se ha pretendido dar cumplimiento a las consignas terroristas que elementos extranjeros, en cooperación con separatistas y comunistas españoles, vienen propugnando insistentemente". Punto. Ésa era toda la explicación. ¿Pero quiénes eran esos misteriosos elementos extranjeros? ¿Quiénes eran esos separatistas y comunistas que estaban tras esa oleada de bombas? Las autoridades no aclararon nada ni ese día ni los siguientes...

Ni siquiera el Gobierno Civil de Vizcaya fue más explícito cuando apenas 48 horas después estalló una nueva maleta incendiaria en la estación bilbaína de Atxuri del Ferrocarril Vascongado. En aquella ocasión, el gobernador y jefe provincial del Movimiento difundió un comunicado en el que aseguraba: "Ha sido una prueba de cómo se comportan esos elementos enemigos del orden y de la tranquilidad pública, que han levantado con su actitud criminosa una reacción de protesta ciudadana concretada en unánime condenación". La obstrusa y ampulosa fraseología franquista no permitía deducir quiénes eran esos "enemigos del orden" ni en qué había consistido la "unánime condenación" de los ciudadanos.

A Juan Urroz, un hombre de caserío, un vasco-navarro que sólo hablaba euskera, empleado en la fábrica de electrodomésticos Moulinex, y a su esposa, Jesusa Ibarrola, les interesaba entonces muy poco saber quién había cometido aquella salvajada. Lo único que les importaba era su hija Begoña, que agonizaba en la clínica del Perpetuo Socorro con los brazos, las piernas y la cara destrozados por una lengua de fuego. Su vida se apagó sólo unas horas después a causa de las horribles quemaduras que la bomba incendiaria le habían provocado.

Con cierta emoción, Jesusa recuerda en su casa de Lasarte (Guipúzcoa) que María Isabel Etayo, la esposa del entonces alcalde de San Sebastián, Antonio Vega de Seoane Barroso, permaneció toda aquella terrible noche a su lado dándole consuelo y apoyo. "Aquellos días eran las fiestas del pueblo. Mi madre nos ha contado muchas veces que el día del entierro de la niña salieron de casa con la cajita blanca mientras la gente cantaba y bailaba por las calles", dice Begoña Urroz, la hija de Jesusa que fue bautizada con el mismo nombre que tenía su hermana fallecida. Como en un intento de mantener siempre vivo el recuerdo de la niña muerta. "Al principio me daba mucha impresión ir al cementerio y ver mi nombre escrito en una lápida", comenta Begoña con una ligera sonrisa.

El mortal atentado apenas tuvo repercusión social. El 1 de julio de 1960, La Voz de España publicaba una breve reseña dando cuenta del "sepelio y misa de gloria por la niña Begoña Urrosi" (sic), a la que asistió el gobernador civil de Guipúzcoa, José María del Moral, para dar el pésame a la familia de la chiquilla que "falleció a consecuencia de las heridas recibidas en el criminal atentado". El Diario Vasco, por su parte, insertaba ese mismo día una fotografía del oficio religioso. Pero no hubo manifestaciones públicas, ni actos de repulsa por el asesinato, ni concentraciones ciudadanas. Nada. Sólo el silencio. Un espeso silencio.

Nada más enterrar a su hijita, Jesusa tuvo que afrontar una penosa y dolorosa tarea: hacerse cargo de la consigna de equipajes de la estación de ferrocarril de Amara. "Mi tía Soledad estaba herida y no podía trabajar. Así que yo la suplí hasta que se repuso. Durante aquel tiempo, yo no dejaba que nadie metiera una maleta en la consigna si antes no la abría y enseñaba su contenido. La gente se quejaba y me preguntaba por qué tenía que hacer eso. Si alguien se resistía, unos guardias venían a revisar el equipaje", explica. Claro, nadie sabía el drama íntimo de aquella mujer cuya niña había muerto abrasada por una bomba en ese mismo lugar.

"Mis padres sufrieron mucho con la muerte de la pequeñita. A mi padre, eso le quitó media vida. Ella era su niña bonita. Fíjese que era tan así, que poco antes de morir él, hace algo más de un año, nos dijo: 'Ahora me voy a encontrar con mi hija'. Mis padres nunca olvidaron ese tremendo mazazo", dicen los hermanos Jon y Begoña mientras arropan a su amá. Ésta hoy tiene las yemas de los dedos agrietadas y ennegrecidas por una extraña enfermedad que los hijos achacan al estrés que le ha causado el reciente fallecimiento de dos familiares.

ETA, que en aquellas fechas tenía sólo un año de existencia, no reivindicó entonces la cadena de explosiones y, por tanto, tampoco se atribuyó la colocación del artefacto que mató a la menor. Entonces no se sabía nada de ETA, aunque poco después empezaron a aparecer por todo Euskadi panfletos y hojas firmadas con estas siglas, según recuerda la familia Urroz Ibarrola.

Tras un intento fallido de hacer descarrilar en 1961 un tren de ex combatientes de la Guerra Civil, la incipiente organización etarra causó el 7 de junio de 1968 la primera muerte reconocida: la del guardia civil de Tráfico José Ángel Pardines en un tiroteo mantenido en Villabona (Guipúzcoa) con dos individuos que viajaban en un Seat 850 cupé y que le infundieron sospechas. El 2 de agosto de ese mismo año, los etarras cometieron su primer atentado de gran repercusión: el asesinato del comisario Melitón Manzanas, jefe de la Brigada Político-Social de Guipúzcoa, a manos de tres activistas que le esperaron frente a su domicilio en Irún, un chalet llamado Villa Arana, y le acribillaron a tiros.

"Al poco tiempo, nosotros estuvimos convencidos de que la bomba de Amara la puso alguien de ETA. Y mucha gente también lo pensaba. Pero era algo de lo que nadie hablaba. En aquellos años, nadie hablaba de esas cosas y nosotros decidimos llevar nuestro drama en la intimidad", coinciden los hermanos Urroz, mientras su madre asiente en silencio. A lo largo de los años, nadie se acercó jamás a la familia para darle apoyos o ánimos; ninguna autoridad se interesó por ellos; ninguna asociación cívica les dio respaldo. Y el caso cayó en el olvido, aunque marcó de por vida a los padres y a los hermanos de aquella chiquilla que pereció abrasada en Amara en plena dictadura franquista.

Hasta que en 1992, José Antonio Pagola Elorza, vicario general de la diócesis de Guipúzcoa, publicó el libro La ética para la paz. Los obispos del País Vasco 1968-1992. En este ensayo figuraba una nota a pie de página en la que se mencionaba lo siguiente: "En realidad, parece ser que la primera víctima de una acción terrorista de ETA fue la niña de 22 meses Begoña Urroz Ibarrola, muerta el 27 de junio de 1960, al hacer explosión un artefacto colocado en la estación de Amara (San Sebastián)". Fue la primera mención escrita en la que se apuntaba a ETA como responsable de aquel crimen inexplicable.

Pagola, hoy ya jubilado de su labor pastoral, aunque sigue publicando libros, recuerda perfectamente cómo tuvo noticias de aquel hecho sangriento: "Me lo contó una catequista que se llamaba Isabel y que me conocía. Era vecina de la familia Urroz. Ella me dio esa información y yo contrasté en la prensa de la época que efectivamente hubo una niña llamada Begoña Urroz Ibarrola que murió en Amara. Pero no indagué más, ni sabía más. Como puede comprobarse fácilmente, en esa nota a pie de página yo decía que 'parece ser', es decir, que no lo daba por seguro porque no tenía más datos".

La catequista Isabel, una mujer hoy entregada a causas solidarias, como el cuidado de enfermos de sida, sigue siendo vecina y amiga íntima de los Urroz. Ella misma confirma que fue quien comentó al vicario Pagola lo que le había ocurrido a aquella niña que vio nacer y que más de una vez correteó por su casa.

El socialista Ernest Lluch, ex ministro de Sanidad con Felipe González, leyó aquel libro de Pagola y decidió indagar más en ese confuso y olvidado atentado ocurrido en el verano de 1960. Lluch, un enamorado de Euskadi, un intelectual que defendía la necesidad de "realizar contactos" entre el Gobierno y ETA para intentar poner fin al conflicto vasco, investigó aquella pista.

Fruto de sus indagaciones, Lluch publicó en El Correo del 19 de setiembre de 2000 un artículo, titulado La primera víctima de ETA, en el que daba cuenta de sus averiguaciones: "Consultada la biblioteca de los benedictinos de Lazkao, podemos añadir, según recoge la Oficina Prensa Euzkadi del Gobierno vasco en el exilio, que la agencia United Press International lo atribuyó al Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación. Ésta era una organización de existencia confusa, por lo que la OPE comenta en su nº 3.189, de 1 de julio de 1960, que 'es difícil pronunciarse sobre su autenticidad'. La publicación del PNV Euzko Deya titula al acto de 'estupidez criminal", explicaba el ex ministro socialista.

"No hemos encontrado ni en Lazkao ni en publicaciones que ETA se atribuyera la colocación de bombas en 1960. El esperable resultado de una muerte especialmente repugnante debió conducir a una discreción absoluta", agregaba Ernest Lluch antes de concluir su artículo así: "Indigno inicio en el pecado original de ETA".

"Yo puse en contacto a Lluch con la catequista que me había contado a mí lo de la niña Begoña", explica el ex vicario general Pagola. Sin duda, ésta enlazó al ex ministro con la familia Urroz, con la que mantuvo correspondencia. La última de las cartas escritas por él a la madre de la menor -reproducida en esta página- data del 15 de septiembre de 2000. "Gracias por su colaboración en conocer con más precisión algo que no debe ser olvidado", decía Lluch a Jesusa Urroz, a la vez que le anunciaba: "Paso temporadas en San Sebastián y me gustaría darle un abrazo a quien ha sufrido tanto". Jamás pudo cumplir ese deseo porque un comando etarra le mató a tiros, menos de dos meses después, en el garaje de su domicilio de Barcelona.

El periodista Florencio Domínguez y los profesores universitarios Rogelio Alonso y Marcos García Rey acaban de publicar un libro, Vidas rotas (Espasa) en el que señalan: "Durante mucho tiempo, el asesinato de Begoña Urroz Ibarrola, al igual que el resto de atentados de aquellos días, fue atribuido al anarquista Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL). ETA nunca asumió la autoría de la colocación de la bomba de Amara, aunque el 29 de marzo de 1992, a raíz de la captura de la dirección de ETA en Bidart (Francia), en el ordenador del jefe del aparato político, José Luis Álvarez Santacristina, Txelis, fue encontrada una cronología de diversos acontecimientos en la que figura la mención a ese atentado".

"Dos años más tarde", prosiguen los autores de Vidas rotas, "el Anuario del diario Egin correspondiente a 1994 y la obra Euskal Heria y la libertad (Txalaparta, 1994), ambos vinculados a la denominada izquierda abertzale, publicaron un texto similar: se trataba de una cronología de episodios relacionados con ETA en la que se incluía la muerte de Begoña Urroz, aunque no se mencionaba expresamente que hubiese sido obra de la banda terrorista".

La muerte de la pequeña Begoña no fue la única vez que los Urroz sufrieron los zarpazos del terrorismo a lo largo de los años. "Yo tenía una zapatería y dos veces me la destrozaron las bombas que estallaron en una sucursal del Banco Bilbao Vizcaya que había enfrente de mi local", rememora Jesusa.

Juan, Jesusa y sus hijos Begoña y Jon han cargado con su dolor en solitario. "Lo llevas y ya está. Los vascos somos así. Creemos que es algo que tienes que guardarte en tu intimidad", replica Jon, escueto y estoico cuando se le pregunta por qué han actuado así.

"Mis padres sufrían mucho. Hoy lo hablamos y no pasa nada, pero años atrás no se hablaba de estas cosas porque era como ponerte en contra de todo el mundo", remacha Begoña. "Cada vez que había un atentado, mis padres se acordaban de mi hermana... y era terrible", agrega. "En la sociedad en que vivían aquí no se podía hablar. Para mis padres era como un secreto, como una herida, como si encima ellos fueran culpables. Tanto es así, que yo tengo amigos y gente conocida que no sabían nada de lo que nos había pasado", explica.

Hay vecinos de la familia que han conocido este hecho cuando murió Juan Urroz, hace algo más de un año. Durante el funeral, el sacerdote oficiante pidió a los feligreses que dieran su respaldo y su apoyo incondicional a esa familia que tanto había sufrido. El cura explicó que decía eso no sólo por el fallecimiento del cabeza de familia, sino por el dolor que desde hace 50 años se habían visto obligados a arrostrar por la muerte de la pequeña Begoña por un bombazo de ETA. "Y citó a ETA públicamente en la iglesia", recalcan los Urroz.

El recuerdo de aquella niña de 22 meses que pereció abrasada por una mano criminal ha estado tan vivo, tan presente, en la existencia de esta familia que incluso decidieron incluir su nombre en la esquela que daba cuenta del fallecimiento de su padre. "Pusimos el nombre de su viuda y después el de sus hijos: Begoña, con una cruz entre paréntesis para indicar que estaba muerta; después el mío, que me llamo también Begoña, y el de mi hermano Jon. Al verla, mucha gente nos preguntó cómo era posible eso, que si no había un error en la esquela del periódico... Y así fue como se enteraron de lo que pasó hace cincuenta años", relata Begoña, funcionaria municipal.

¿Pero nunca hubo nadie que se prestara a ayudarles? ¿Jamás ninguna autoridad se dirigió a los Urroz Ibarrola? ¿Por qué éstos no reclamaron nada ni buscaron al menos el reconocimiento del Gobierno como víctimas del terrorismo? "Yo recuerdo que, hace unos años, mis padres contrataron a un abogado para que moviera el asunto, pero no consiguieron nada y se acabaron cansando. ¿No lo recuerdas, amá? ¿No tienes guardados los papeles que manejó aquel abogado?", pregunta Begoña a su madre. Pero ella responde que no recuerda nada, que ha pasado demasiado tiempo, que ya no tiene la memoria que tenía antes... La hija, entonces, rebusca por los cajones y solamente halla añejos recortes de periódicos y cartas amarilleadas por el transcurso de los años, pero no encuentra ningún escrito del abogado al que ha recordado durante la conversación.

Después de cinco décadas de silencio y olvido, la alcaldesa de Lasarte, la socialista Ana Urchueguía, tiene previsto celebrar el próximo 14 de febrero un acto de homenaje a las víctimas del terrorismo que vivían en este municipio o que tenían alguna vinculación con él.

"La iniciativa ha partido de una moción presentada por el grupo municipal del PSE-EE, considerando que es el calor que necesitan las víctimas, sus familias y personas más queridas, y el gobierno más cercano a ellos, su Ayuntamiento, es quien tiene que demostrarlo de una forma indeleble", ha explicado el consistorio.

La moción fue aprobada el 30 de diciembre pasado con los votos favorables del PSE-EE, PP y la Plataforma Ciudadana Lasarte-Oria y la abstención de Eusko Alkartasuna y Ezker Batua. Los ediles no adscritos y los del PNV no asistieron a la sesión. La alcaldesa criticó la ausencia de estos últimos: "Considero al PNV un partido democrático y quiero denunciar públicamente que no hayan venido a defender su postura, sea cual sea, máxime cuando ETA asesinó a un compañero de corporación", según consta en la web oficial. "A pesar del sufrimiento de la sociedad, el grupo municipal socialista de Lasarte-Oria cree que hoy día queda pendiente un reconocimiento claro y explícito a todos estos ciudadanos que dieron su vida en defensa de la libertad y la democracia".

El Ayuntamiento colocará en su sede una placa conmemorativa "como reconocimiento institucional del valor humano en su máxima expresión y por la dignidad con que han sufrido un mal inconmensurable en nombre de todos". Uno de los nombres que figurará en esa lápida será el de la pequeña Begoña, aquella niña muerta en 1960.

"Nos informaron de este acto en el Ayuntamiento y nos preguntaron si mi madre estaría dispuesta a asistir al mismo, teniendo en cuenta que es ya una mujer muy mayor", revelan los hermanos Urroz. "Claro que voy a ir. Por supuesto que voy a ir", tercia rápidamente Jesusa, que conserva una energía y un coraje revelador de la fuerza personal que tuvo que tener en su juventud.

La familia considera que ya es hora de que alguien, alguna autoridad, tenga un gesto hacia ellos. "No queremos dinero ni nada de eso, ¿eh? Nunca viene mal, claro, pero afortunadamente no lo necesitamos. Estamos hablando de otra cosa", remarca Jon. Incluso censuran la exhibición pública del dolor, rayano en la impudicia, con que se muestran algunos familiares de otras personas que han pasado por el mismo trance. Eso explica, por ejemplo, las reticencias de los Urroz a la hora de hablar. Pero al final han decidido romper el muro de silencio para honrar a su niña."