lunes, 19 de diciembre de 2011
EXAMEN DE RECUPERACIÓN DE LA PRIMERA EVALUACION
viernes, 16 de diciembre de 2011
LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL EN EL CINE
miércoles, 14 de diciembre de 2011
TUTORÍA: IDEAS PARA DEBATIR EN CLASE
lunes, 12 de diciembre de 2011
Vuelve Downton Abbey
martes, 29 de noviembre de 2011
ECONOMÍA Y CRISIS: ENTREVISTA EN XL SEMANAL A SANTIAGO NIÑO BECERRA
Catedrático de Economía, lo llaman `el profeta de la crisis´ porque en marzo de 2006 vaticinó la crisis. Autor de `El crash del 2010´, publica ahora `Más allá del crash´, donde analiza la terrible situación actual y dibuja el futuro.
XLSemanal. Crash 1, Crash 2... Esto parece una serie de terror.
Santiago Niño Becerra. El primero fue una manera de situar la crisis que se nos venía encima; este segundo parte del momento en el que el crash se produce, en mayo de 2010.
XL. Calcula que la crisis durará diez años.
S.N.B. Sí, pero después tampoco volveremos a ir todos en BMW. Tal y como hemos vivido, no volveremos a vivir nunca más. Ni usted ni yo lo veremos. La gente tiene que cambiar el chip.
XL. ¿Así que no vivirá para ser el profeta de la alegría?
S.N.B. Recuperación va a haber, pero la recuperación será no ir a peor, conseguir cierta tranquilidad... y ahí nos quedaremos.
XL. ¿Seremos capaces de mantener el estado de bienestar?
S.N.B. El modelo de protección social que hemos conocido no va a volver porque en términos económicos no es sostenible. Primero, porque la esperanza de vida ha aumentado, cada vez hay más gente y será mayor la dependencia. Y, en segundo lugar, porque los salarios van a la baja y las cotizaciones bajarán también. No es un mensaje agradable.
XL. ¿Los políticos le piden opinión o prefieren ignorar a los profetas de su estirpe?
S.N.B. Los políticos van a lo que van: a ganar las elecciones y a permanecer en la silla el mayor tiempo posible. Todos lo hacen, de cualquier color. No hace mucho me preguntaron que qué le recomendaría al señor Rajoy... y yo respondí que perder las elecciones.
XL. Y si a Rajoy le recomendó perder, ¿qué le recomendó a Rubalcaba?
S.N.B. Perderlas también. En este momento, el partido en el Gobierno se enfrenta a una tasa de paro de más del 21 por ciento, con una deuda solo en España de 300.000 millones de euros en 2012, con una tendencia del PIB al decrecimiento. Al nuevo Gobierno no le doy más de un año. Antes habrá de nuevo elecciones.
XL. Y otra vez vuelta a empezar, ¿y así hasta cuándo?
S.N.B. Parece absurdo, ¿verdad? La única salida que veo es un Gobierno de concentración nacional, con la mayor parte de los partidos representados en él, dando paso a los técnicos y mandando a casa a los políticos de mitin.
XL. ¿El futuro es de los tecnócratas o de los políticos?
S.N.B. Yo creo que es la hora de los técnicos, que sacarán a los políticos de los gobiernos.
XL. Cuando lo invitan a cenar unos amigos, ¿lo acribillan a preguntas?
S.N.B. Sí, la gente está muy preocupada; cada vez se conciencia más de la situación y necesita saber mejor lo que está pasando.
XL. ¿Nuestro pecado capital fue el boom del ladrillo?
S.N.B. No. Aquellos años fueron necesarios para crecer lo que crecimos, para hacer las infraestructuras que hicimos, para modernizarnos... Si en los años 90 no se hubiera inundado el país de crédito y no se hubieran hecho 300.000 o 400.000 viviendas al año, no nos hubieran ido las cosas tan bien.
XL. ¿Ninguna crítica a cómo se ha gestionado la crisis en nuestro país?
S.N.B. Se podían haber hecho mejor algunas cosas, pero tras la quiebra de Lehman Brothers todos los gobiernos se pusieron a gastar como locos. Y así estuvimos hasta que en mayo de 2010 sucede el crash, la situación se hace irreversible y los recortes son salvajes.
XL. ¿Por qué a los países endeudados se le hacen quitas y a mí el banco no?
S.N.B. ¡Negocie con su banco! Se les acabarán haciendo quitas a todo el mundo. El problema es que solo proteste una persona. Más que una quita a los hipotecados, habrá transformación de hipotecas en alquileres, por ejemplo. Esto ya se está cociendo. Los bancos prefieren alquilados que morosos.
¿Qué hago si, por un lado, tengo una hipoteca y, por otro, un plan de jubilación?
S.N.B. Sin tardar más de dos segundos, rescate el plan de jubilación ¡ya! Luego reduzca toda la deuda que pueda, pero quédese también con algo de liquidez, porque posiblemente la vaya a necesitar.
Virginia Drak
lunes, 21 de noviembre de 2011
TEMA 10. APARTADO 4. LA CRISIS DEL 98 EN ESPAÑA: CAUSAS Y CONSECUENCIAS
La época de la Restauración, 1874-1923.
Apartado 4. La crisis del 98 en España: causas y consecuencias
1. Introducción
-La Restauración es una etapa de estabilidad de la Historia de España que se extiende desde el año 1874, en el se reestablece la monarquía borbónica tras la Primera República, hasta 1923, fecha en la se produce el golpe militar del general Primo de Rivera.
2. Las causas de la crisis del 98
-A finales del siglo XIX, España vivió una profunda crisis que tuvo como detonante las guerras de independencia colonial en Cuba (1895-1898) y Filipinas (1896-1898).
-El origen del conflicto estuvo en la inadecuada política colonial española y en los intereses expansionistas de Estados Unidos. Cuba era una colonia española. España se sentía ligada a Cuba por vínculos sentimentales muy fuertes: eran los últimos restos de un gran imperio y muchos cubanos descendían de españoles. Pero no eran menos fuertes los intereses económicos. En tres productos se basaba la economía cubana: azúcar, café y tabaco. Era la principal exportadora mundial de azúcar y también productora de café y tabaco. España monopolizaba el mercado colonial en su beneficio.
-A finales del siglo XIX estallaron en Cuba varias insurrecciones para lograr la independencia de España. Entre los líderes cubanos independentistas destacó José Martí, político y escritor cubano, hijo de españoles. Estas revueltas culminaron en 1895 con el estallido de la guerra de la independencia cubana. ---Entre las fuerzas políticas españolas existían tres posiciones claramente diferenciadas: la unionista –defendida por los dos partidos del régimen, que consideraba que era tierra española-, la autonomista –inclinada a conceder cierta autonomía, postulada por un sector del partido liberal y por los nacionalistas catalanes, vascos etc., y la independentista, aceptada por los republicanos. Pero entró en juego otro factor: Estados Unidos.
Fundamentalmente fueron motivos económicos –comerciales e industriales- los que motivaron a Estados Unidos a intervenir en este conflicto: las minas y en las plantaciones de azúcar cubanas. Entonces Cuba era la primera productora de azúcar del mundo y el 90% de su producción se exportaba a Estados Unidos. Contaba además el interés geoestratégico norteamericano en afianzar el control militar sobre el mar Caribe y Centroamérica. El pretexto de Estados Unidos para declarar la guerra a España fue la voladura del acorazado estadounidense Maine fondeado en el puerto de La Habana. El Maine sufrió una explosión y se hundió en las aguas del puerto. ¿Quién había sido el responsable? ¿Se trataba de un accidente o de un sabotaje? Sin pruebas contrastadas, una comisión estadounidense atribuyó la responsabilidad del hecho al gobierno español. Así encontraron una justificación para la guerra. Tras varias semanas de investigaciones y de tensión creciente entre los dos países el 25 de abril de 1898 el Congreso de Estados Unidos declaró formalmente la guerra a España. Aun así, antes de esa fecha, antes de llegar al conflicto, Estados Unidos hizo una oferta de compra de la isla por 300 millones de dólares. Estados Unidos ofreció su apoyo a los sectores independentistas, proporcionando material y armamento a los rebeldes cubanos. La inferioridad naval española frente a la estadounidense era evidente.
-El enfrentamiento bélico provocó la pérdida de las dos flotas hispanas, la del Pacífico y la del Atlántico. Paralelamente a esta guerra, Filipinas también intentó lograr la independencia de España. El levantamiento fue encabezado por José Rizal, escritor de novelas y fundador de la Liga Filipina. Esta insurrección fue duramente reprimida y se produjo el fusilamiento de su líder, pero finalmente consiguieron la independencia de España. Los norteamericanos desembarcaron sucesivamente en Filipinas, Cuba y Puerto Rico. Puerto Rico y Filipinas sirvieron de excelente base militar para Estados Unidos.
3. Consecuencias de la crisis del 98 en España
-Finalmente, consumada la derrota militar española, el conflicto concluyó en diciembre de 1898 con el Tratado de París por el que Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam (en el archipiélago de las Marianas) fueron cedidas a Estados Unidos. Cuba alcanzó la independencia, aunque de hecho quedó bajo “protección” estadounidense hasta mediados del siglo XX. Según este tratado, España cedió a Estados Unidos la isla de Puerto Rico (actualmente, estado asociado de Estados Unidos), Filipinas (que sólo consiguió su independencia en la tardía fecha de 1946) y la isla de Guam en el Pacífico (todavía hoy pertenece a Estados Unidos). Más que un tratado de paz, el documento firmado en París fue una capitulación impuesta por el vencedor al vencido. La delegación española confiaba en salvar la independencia de sus antiguas posesiones. Pero la delegación americana exigió la anexión de todos los territorios perdidos por España. Así, se plasmó la ley del más fuerte y supuso el principio de la expansión oceánica de Estados Unidos. Y es que el gobierno español se lanzó a una guerra para la que no estaba preparado.
-La pérdida del imperio español se completó con la venta a Alemania del resto de las Marianas, del archipiélago de las Carolinas y de las Palaos por 20 millones de pesetas, hecho que confirmó el proceso de redistribución colonial que estaba llevando a cabo a favor de las grandes potencias. La pérdida de los últimos restos del imperio generó graves repercusiones que trascendieron el ámbito militar y económico y se prolongaron hasta el siglo XX.
-La guerra había sido breve pero las repercusiones en España fueron intensas y duraderas. En primer lugar, surgió en gran parte del pueblo español un sentimiento de derrota, de trauma nacional, de desmoralización e impotencia. La incertidumbre alcanzó incluso a la prensa de la época que llegó a temer un ataque y ocupación de las islas Canarias. En España, las pérdidas económicas alteraron las finanzas, la Hacienda pública y los precios, cuyo encarecimiento afectó a los sectores más humildes de la sociedad. Éstos soportaron también las pérdidas humanas del conflicto, ya que las clases acomodadas se libraron del servicio militar mediante un pago en metálico. Esta guerra supuso el fin de prósperos negocios españoles en la isla. Si bien no generó una crisis política inmediata, el desastre colonial colaboró a la desintegración del régimen de la Restauración, según algunos historiadores. Inmediatamente se desató la polémica de la responsabilidad de la derrota. Parecía inevitable revisar un estilo de gobierno (alternancia de partidos, oligarquía caciquil…).
-El Desastre del 98 contribuyó a potenciar los movimientos regionalistas y nacionalistas. Por último, la pérdida del imperio provocó una crisis cultural de gran trascendencia, de la que ha dejado testimonio la Generación del 98 y el surgimiento de una conciencia crítica que desde una perspectiva intelectual, exigía una profunda regeneración política, económica e ideológica de la vida española. Se cuestionaban no sólo los cimientos de la Restauración, sino, incluso, la propia identidad de España. Muchos escritores e intelectuales se sintieron unidos en el intento de sacudir la conciencia de un país dormido, en expresión de Unamuno. Fueron Unamuno, Azorín, Baroja, Antonio Machado, Valle Inclán y Maeztu como figuras más relevantes. El aragonés Joaquín Costa fue la figura cumbre del Regeneracionismo político, quien denunció la lacra del caciquismo con violencia extrema. Su lema era “escuela y despensa”, válido para cualquier gobierno, condensó las dos preocupaciones claves de todos los regeneracionistas. España quedó como un pequeño país sin relevancia internacional de cuyo vasto y fabuloso imperio sólo quedaban algunos enclaves en África.
4. Conclusión
-En conclusión, el año 1898 fue una fecha crítica en nuestra historia por la pérdida de las colonias, por la derrota militar, pero aún más por la honda repercusión colectiva y el examen de conciencia que el Desastre despertó en la sociedad española.
sábado, 19 de noviembre de 2011
SOLUCIÓN COMENTARIO DE TEXTO "LA NACIONALIDAD CATALANA"

miércoles, 16 de noviembre de 2011
jueves, 10 de noviembre de 2011
COMENTARIO DE TEXTO NACIONALISMO CATALÁN
Enric PRAT DE LA RIBA: La nacionalidad catalana, Alianza Editorial/ Enciclopedia Catalana, Madrid, 1987.
martes, 8 de noviembre de 2011
PARA TUTORÍA: PARÁBOLA CHINA
Un vecino que había presenciado la escena fue corriendo a ver al padre del niño y le dijo: ¡Menuda suerte tiene tu hijo! Quería un caballo y ha pasado un hombre y le ha regalado uno. El padre lo miró y respondió: Tal vez sea una suerte o tal vez sea una desgracia.
El niño cuidó el potro con cariño mientras crecía, pero un buen día, cuando ya era un hermoso caballo, huyó. En esta ocasión el vecino le dijo al padre: ¡qué mala suerte ha tenido tu hijo! Cuida un caballo desde pequeño y cuando crece se le escapa. El padre respondió lo mismo: tal vez sea una desgracia o tal vez sea una suerte.
Pasó el tiempo y un día el caballo volvió seguido de una manada salvaje. El niño, que se había convertido en un muchacho, consiguió capturarlos y se quedó con ellos. El vecino entrometido volvió a decirle al padre: ¡Realmente tu hijo tiene suerte! cría un potro y se le escapa y vuelve a casa con una manada. El padre miró al vecino y le respondió como siempre: Tal vez sea una suerte o tal vez una desgracia.
Tiempo después el muchacho estaba domando uno de los caballos cuando se cayó y se rompió una pierna. El vecino, que andaba cerca, le dijo entonces al padre: ¡esto sí es mala suerte! el caballo huye, vuelve a casa con una manada salvaje, tu hijo, después de un tiempo de felicidad, se pone a domar los animales y se rompe una pierna. El padre, con la misma tranquilidad de siempre, le contestó: Tal vez sea una desgracia o tal vez sea una suerte.
Días más tarde, el reino en el que vivían declaró la guerra al reino vecino, y llamaron a las armas a todos los jóvenes, menos al muchacho porque tenía la pierna rota. El vecino, desesperado porque habían reclutado a su hijo, se lamentó al padre del joven: Tu hijo sí que tiene suerte. Bendita la hora en que se rompió la pierna. El padre lo miró fijamente y le dijo: tal vez sea una suerte o tal vez una desgracia.
Cuestionario del texto
1. ¿Cuál puede ser el significado de esta historia?
2. ¿Qué opinas acerca de la actitud del padre? ¿Y la del vecino?
3. ¿Qué ventajas puede tener pensar así? ¿Y qué inconvenientes?
4. ¿Consideras que es aplicable a cualquier situación de la vida? ¿A cuál no?
5. Realiza algún otro comentario que te produzca la narración.
viernes, 4 de noviembre de 2011
TEMA 9. EL REGIONALISMO Y LOS NACIONALISMOS. EL MOVIMIENTO OBRERO DURANTE LA RESTAURACIÓN
La época de la Restauración 1874-1923.
Apartado 3. El regionalismo y los nacionalismos. El movimiento obrero
1. Introducción
La Restauración es una etapa de estabilidad de la Historia de España que se extiende desde el año 1874, en el se reestablece la monarquía borbónica tras la Primera República, hasta 1923, fecha en la se produce el golpe militar del general Primo de Rivera.
2. El regionalismo y los nacionalismos en la época de la Restauración
Uno de los fenómenos más destacados durante la Restauración fue la aparición de diversos movimientos regionalistas y nacionalistas de carácter político-cultural en Cataluña y el País Vasco y en mucha menor medida en Galicia, Valencia o Andalucía.
El regionalismo es un movimiento que reivindica el reconocimiento de la identidad diferencial de una región, ya sea cultural, económica, administrativa o política. Propugna un Estado descentralizado y en algunos casos el federalismo. Cuando este movimiento acentúa su dimensión política y reivindica altas cotas de autogobierno, basándose en el principio de las nacionalidades -a cada nación un Estado- se define como nacionalismo. Este término se extendió a fines del siglo XIX cuando los nacionalistas incidieron en el sistema político a través de partidos bien estructurados.
El nacionalismo puede ser formulado siguiendo planteamientos más o menos radicales, que van desde la petición de autonomía, manteniendo la unidad de España hasta la reclamación de autodeterminación o independencia. Normalmente encontraron apoyo social en las burguesías regionales. En algunos casos, llegaron a encontrar proyección política al promover partidos políticos como el Partido Nacionalista Vasco (PNV) o la Unión Catalanista y la Liga Regionalista de Cataluña.
A finales del siglo XIX, los movimientos regionalistas y nacionalistas catalanes vivieron un gran auge. Se ha intentado resumir el nacionalismo catalán en dos palabras: arancel y poesía, aludiendo a sus raíces económicas y culturales. Los catalanes deseaban un arancel alto para proteger su industria y defendían el uso de la lengua catalana. El nacionalismo catalán no era homogéneo: podemos encontrar desde federalistas republicanos hasta conservadores moderados no independentistas. Las aspiraciones políticas de los nacionalistas catalanes se expresaron en las Bases de Manresa (1892), el primer manifiesto nacionalista catalán que propugnaba el autogobierno para la región, pero sin ser separatista. Reivindicaba un poder regional autónomo de carácter tradicionalista y antiliberal. Fue elaborado por la Unión Catalanista, partido al que pertenecía Enric Prat de la Riba, uno de los primeros representantes del nacionalismo catalán.
A diferencia de una corriente nacionalista cultural y económica como la catalana, con un trasfondo político, en el País Vasco surgió un nacionalismo más radical inspirado por Sabino Arana. Arana fue un abogado bilbaíno, de clase media, procedente de una familia carlista. Fue el primer formulador del nacionalismo vasco, fundador del PNV a finales del siglo XIX. Creó toda una simbología nacionalista vasca como el nombre de Euskadi, la ikurriña e incluso el himno nacional, actualmente el oficial de la comunidad autónoma vasca. La hostilidad a lo español fueron para él las señas de identidad del nacionalismo. Este primer nacionalismo vasco, reivindicaba el derecho de los vascos a convertirse en nación independiente. El nacionalismo vasco de esta etapa exaltaba míticamente la raza, el pueblo y la lengua vasca. Predicaban el desprecio a los de “fuera”, los llamados MAKETOS, habitualmente castellanos, gallegos y andaluces que habían emigrado al País Vasco para trabajar en las fábricas vascas. Este primer nacionalismo vasco, ligado a Arana, fue muy conservador, antiliberal y católico integrista. El PNV encontró sus principales apoyos entre la pequeña burguesía y el mundo rural.
3. El movimiento obrero en la época de la Restauración
El movimiento obrero nació como respuesta de las clases trabajadoras a las duras condiciones de trabajo, las desigualdades sociales y la ausencia de legislación laboral que se dio desde los inicios de la industrialización y la aplicación de un sistema económico capitalista.
A lo largo del siglo XIX, los obreros adquirieron conciencia colectiva de pertenencia a una clase de intereses comunes. Esto condujo a los trabajadores a organizarse para defender sus derechos a través de diferentes formas de reivindicación y protesta que desde Europa se extendieron hacia España.
El movimiento obrero empezó a convertirse en oposición política a partir de inicios del siglo XX, cuando arraigó en los centros urbanos industrializados. En el desarrollo del movimiento obrero encontramos dos tendencias básicamente: el anarquismo y el socialismo.
Los anarquistas deseaban la abolición del Estado con todas sus instituciones (gobierno, ejército, policía…), la supresión de la propiedad privada y la defensa del colectivismo, es decir, que los medios de producción fuesen colectivos. También defendían la revolución violenta y el recurso a huelgas generales, sabotajes y actos terroristas como medios para destruir el Estado. Eran anticlericales. La violencia y el terrorismo anarquista protagonizaron la década de los ochenta y sobre todo de los noventa, fundamentalmente en Andalucía y Cataluña.
El anarquismo, que presentaba muchas divisiones internas, fue duramente reprimido por los gobiernos de la Restauración. El anarquismo consiguió una mayor aceptación social, tanto en el campo, especialmente el andaluz como en los centros industriales, sobre todo de Cataluña. Pero a diferencia del socialismo, se negaba a participar en la acción política. Creían en la acción directa organizada a partir de los sindicatos, aunque en la década de los años 90 fueron frecuentes las acciones violentas individuales.
El sindicato anarquista CNT (Confederación nacional de trabajadores) fue el sindicato con mayor número de afiliados, en su mayoría jornaleros andaluces y obreros industriales catalanes y levantinos. Se implantaron en todos los ámbitos laborales. La bomba en el Liceo de Barcelona (1893) y el asesinato de Cánovas en San Sebastián (1897) fueron dos ejemplos de esta táctica y señalaron los enemigos contra los que los anarquistas luchaban: los burgueses y los políticos de la Restauración. La influencia del anarquismo fue dominante en Cataluña, Levante y Andalucía.
De gran influencia política iba a ser el otro gran movimiento ideológico proletario, el socialismo. El socialismo es una doctrina económica, social y política que propugna la justa distribución de la riqueza, condenan la propiedad privada y la transformación radical de la sociedad. Promueven la colectivización de los medios de producción, de cambio y de distribución. En definitiva, el control estatal de los sectores económicos.
En 1879, Pablo Iglesias fundó en la clandestinidad en Madrid el PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Pocos años después se fundó la UGT (Unión General de Trabajadores), sindicato afín al socialismo. La UGT se extendió sobre todo en Madrid y en el Norte (Asturias y País Vasco). En su primera etapa, los socialistas se centraron en reivindicaciones laborales, preocupados por mejoras en salarios, horarios y condiciones de trabajo. El PSOE no tuvo significación política hasta 1910, cuando consiguió un diputado en las Cortes. La UGT y el PSOE mantuvieron pésimas relaciones con las asociaciones obreras anarquistas, les separaban importantes diferencias ideológicas en cuanto a fines y medios para conseguir sus objetivos. Así se demostró en España durante la crisis de 1917.
4. Conclusión
Durante la etapa de la Restauración se produjo un gran desarrollo de los movimientos regionalistas y nacionalistas -en paralelo a otros países europeos-, que colisionaron con el centralismo de los gobiernos de la Restauración. La Restauración miró con recelo tanto a los movimientos nacionalistas como a los obreros, pues los consideraban un peligro para la estabilidad del orden establecido.
martes, 1 de noviembre de 2011
VIDEOS SOBRE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y LA MINERÍA E INDUSTRIA EN ESPAÑA (ÉPOCA RESTAURACIÓN)

Minería e industria en España y Minería y siderurgia españolas en el siglo XIX
PARA TUTORÍA: LAS REGLAS DE BILL GATES
jueves, 27 de octubre de 2011
TEMA 8. LOS PROCESOS DE URBANIZACIÓN E INDUSTRIALIZACIÓN EN LA ESPAÑA DE LA RESTAURACIÓN
TEMA 8 La época de la Restauración, 1874-1923
2. Los procesos de urbanización e industrialización en la España de la Restauración
1. Introducción
-La Restauración es una etapa de estabilidad de la Historia de España que se extiende desde el año 1874, en el se reestablece la monarquía borbónica tras la Primera República, hasta 1923, fecha en la se produce el golpe militar del general Primo de Rivera.
2. Los procesos de urbanización en la España de la Restauración
-Durante la etapa de la Restauración en España se produjo un gran desarrollo de las ciudades. Las ciudades empezaron a crecer desmesuradamente a causa de la expansión industrial y planteaban nuevos problemas de vivienda, tráfico, higiene, alimentación, ocio, etc. De ahí que se hicieran proyectos de ensanches de las ciudades, implicando el derribo de murallas, pero respetando el centro histórico de trazado irregular. De los ensanches iniciados en el siglo XIX cabe destacar los de Barcelona, Bilbao, San Sebastián o Madrid. Así, se crearon planes de ordenación urbana que facilitaban la expansión de las ciudades de forma ordenada y moderna (canalización de aguas, iluminación, tranvías, etc.) A pesar de lo anteriormente citado, a inicios del siglo XX, el 70% de la población en España vivía en el medio rural.
-Aunque no pasó de ser un hecho aislado, una de las aportaciones españolas más originales al urbanismo moderno fue la Ciudad Lineal de Arturo Soria, proyectada en 1882 para Madrid. Se trataba de una ciudad-jardín longitudinal con viviendas unifamiliares, rodeadas de huerta y jardín. Desgraciadamente sólo se hizo una mínima parte de este proyecto.
3. Los procesos de industrialización en la España de la Restauración
-La industrialización se inició en España hacia la década de 1830, pero la lentitud en su ritmo de crecimiento provocó que durante la etapa de la Restauración, España siguiera siendo un país esencialmente agrario. Algunos historiadores como J. Nadal, hablan del fracaso de la revolución industrial en España. Hemos de partir de la base de que la incorporación de España a la revolución industrial resultó tardía, incompleta y desequilibrada, tanto regional como sectorialmente.
-Hay varios motivos que explican este retraso de la industrialización en la España del siglo XIX como la carencia de materias primas, la deficiente red de comunicaciones y transportes terrestres, el tradicionalismo del sector agrario, la escasa competitividad, los graves desequilibrios de la balanza comercial, el atraso tecnológico español, la escasez de capitales para invertir, la dependencia técnica, financiera y energética del exterior, o factores socioculturales como la ausencia de mentalidad empresarial o el elevado índice de analfabetismo. En líneas generales, sólo consiguieron despegar la industria textil catalana y la industria siderúrgica vasca. Otros sectores productivos como la minería, la construcción de ferrocarril o el sector financiero experimentaron un desarrollo importante, aunque con resultados irregulares.
-La industria textil que más se desarrolló en esta etapa fue la de algodón, concentrada en Cataluña. Estuvo orientada al mercado nacional, débil e irregular y hacia las colonias americanas. El proteccionismo contribuyó a mantener el retraso tecnológico y la escasa competitividad de la industria española, por lo que la pérdida de las últimas colonias en 1898, especialmente Cuba, supuso un duro revés para esta industria que quedó reducida definitivamente al ámbito español. A pesar de sus limitaciones, la industria textil catalana impulsó el desarrollo de la industria metalúrgica y la química, y absorbió mano de obra de otras regiones españolas. A inicios del siglo XX se crearon en Cataluña trescientas fábricas de industria textil, lo que prueba su importancia.
-En la industria siderúrgica –de sideros, hierro en griego- se impusieron los modernos altos hornos para la producción de hierro utilizado para la fabricación de maquinaria textil, instrumentos agrícolas y material ferroviario. El País Vasco fue la principal región productora de hierro.
Vizcaya se convirtió en un sólido núcleo industrial y financiero. En 1902 se crearon los Altos Hornos de Vizcaya, importante industria siderúrgica. Derivada de la industria siderúrgica fue la naval, aunque la mayor parte de los barcos seguían siendo adquiridos en el extranjero.
-Durante el primer tercio del siglo XX, la energía del vapor fue sustituida por la electricidad y el petróleo, y se desarrolló la nueva industria del automóvil, con un gran auge de las telecomunicaciones como el teléfono, el telégrafo, y la radio.
-Por último, la estabilidad que proporcionó la Restauración, favoreció la consolidación del sector bancario. En 1874 se concedió al Banco de España el monopolio en la emisión de billetes, mientras que la banca privada se orientó a la financiación de la industria. El débil crecimiento de los primeros años de la Restauración se quebró nuevamente con la crisis colonial, aunque en los primeros años del siglo XX se inició la recuperación. Madrid despuntó como centro financiero. En esta etapa se crearon grandes bancos lo que demuestra la fuerte acumulación conseguida en los negocios y la importancia de los capitales repatriados tras la pérdida colonial. La unión estrecha entre banca e industria que se inició en estos años ha perdurado hasta la actualidad. Aprovechando la repatriación de capitales desde América se crearon el Banco Hispano Americano (1900) o el Banco de Vizcaya (1901).
4. Conclusión